Mostrando entradas con la etiqueta Arcos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arcos. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de agosto de 2018

Paseando en agosto por Gijón


Los paseos por las calles y plazas nos proporcionan bienestar, encuentros, momentos de silencio, charlas improvisadas y, en  Gijón, mar y naturaleza.



   

 Sin embargo, casi sin notarlo, dejamos de ver lo que nos rodea, los testigos de nuestra historia, ese patrimonio que muestra el lugar del que venimos.  

  Gijón está llena de señales, sólo hay que fijarse, elevar la vista, rastrear edificios y rincones y descubrir nuestros pequeños tesoros. 


  Aquí os dejo varios itinerarios para pasear y mirar. Son entradas del blog elgijonquemegusta con las que podéis entreteneros, disfrutar y conocer algo más de nuestra Historia. 


1º Un edificio monumental en la calle San Bernardo  

2º Paseo por el muelle con rastreo incluido   

3º Paseo por La Providencia en busca de la milla marina   

4º Mirando hacia arriba por las calles

5º Una visita a la Universidad Laboral y un vistazo a La Pecuaria 

6º Estilo modernista en la calle Corrida. La casa de al lado


Si te gusta la entrada puedes dejar un comentario en la barra que aparece a continuación haciendo clic en comentariosAparecerá publicado al día siguiente. 
Vuestras opiniones, observaciones, sugerencias.... siempre son bienvenidas.  

miércoles, 28 de marzo de 2018

La Quinta del Duque. La Pecuaria.

   El gran arco de ladrillo en la avenida de la Pecuaria, junto a la antigua granja de la Universidad Laboral (hoy UNED), era la entrada a la finca del II Duque de Riansares y de Tarancón, Fernando María Muñoz y Borbón, hermanastro de Isabel II. 
  Aunque en Somió era conocida como la Quinta del Duque o Montealegre, terminó siendo la Pecuaria al haberse convertido durante casi setenta años en Estación Pecuaria Regional.
A los lados del arco de ladrillo arrancarían los muros de piedra, hoy interrumpidos. El arco de medio punto decorado con un sencillo recerco y reforzado por contrafuertes laterales está coronado por un castillete almenado, adornado de huecos, rombos y un escudo
   Para reconocer la propiedad hay que seguir el muro de piedra existente. Desde los tramos más cercanos al otro lado de la rotonda hasta su continuación junto al  paredón por el Camino de los Claveles (a la derecha) o por el Camino de las Gardenias ( a la izquierda). 
Camino de las Gardenias. Un trozo del muro cortado a la izquierda y su continuación a la derecha
Camino de los Claveles
   La finca llamada Montealegre fue adquirida alrededor de 1882 por Fernando María Muñoz y Borbón, hijo de Mª Cristina de Borbón Dos Sicilias (cuarta esposa del rey Fernando VII y madre de la reina Isabel II) y su nuevo esposo Agustín Fernando Muñoz y Sánchez.
   Fernando María Muñoz y Borbón contrajo matrimonio con la asturiana Eladia Bernaldo de Quirós y González Cienfuegos y vivieron en Montealegre hasta su muerte en 1910.

Escudo de ocho fajas en
el 
exterior de la finca con
la figura central 
deteriorada


Escudo de armas de los Muñoz. Interior de la finca
   Aquí se hospedaron durante sus visitas la reina gobernadora, Mª Cristina de Borbón, y su marido. Esta ambiciosa pareja tenía intereses en la industria, el carbón, el ferrocarril, las fábricas... y en todo lo que reportaba riqueza. Y es que en aquellos años Asturias disfrutaba de un gran desarrollo económico. 
La casa palacio rodeada de árboles, un cenador y huertas en la época en que ya era la Pecuaria. En el ángulo inferior derecho se ve el Camino de los Claveles
   En Montealegre levantó el duque una casa palacio de tres plantas, con oratorio, cochera y cuadras y dedicó la mayor parte a cultivo agrícola y arbolado. Mantuvo jardines, establos y huertas en casi toda su superficie. Cuenta Manuel Cima García, perfecto conocedor del lugar y director de la Pecuaria, que medía cerca de 114.000 metros cuadrados, equivalentes a unos  90 días de bueyes (*).
(*) Día de bueyes es el terreno que puede arar una pareja de bueyes en un día. Es una medida de tipo rural que aún, cada vez menos, se emplea en Asturias.
Tras la mancha de árboles está la casa palacio empleada como oficinas, laboratorios y centro de reproducción animal. En semicírculo hay establos y cuadras y delante hay una extensión libre para la suelta de animales. En el medio una hilera de tilos señala una de las entradas a la finca. La otra mitad son campos para forraje
   La finca la compró en 1933 el Ayuntamiento de Gijón a los herederos para instalar una estación agropecuaria. Durante la Guerra Civil se utilizó como cuartel de un regimiento de infantería lo que provocó, debido al frío, la tala de parte de su arbolado.
Dentro del perímetro rojo de la finca hay boxes, establos, pastos, huertas y otras dependencias de la Pecuaria. Fuera, en el ángulo inferior derecho, los edificios de la granja de la Universidad Laboral; en el superior derecho, la parte posterior de la Laboral y el cementerio de Somió; en el centro izquierdo, la residencia de ancianos de Sta. Teresa Jornet. El vértice rojo junto al campo de beisbol es el arco de entrada

El Castillín. Antiguo cenador transformado 
en depósito de agua. Foto de 2014

   Finalizada la guerra se puso en marcha la Estación Pecuaria Regional reutilizando las construcciones existentes. Hasta 1970 tuvo lugar su desarrollo, dentro del que estaba el fomento de la ganadería (vacas, bueyes, mulas, caballos, además de la producción porcina y avícola). También mantuvo la explotación de huertas, pastos y forraje.
 Se trabaja posteriormente con las nuevas técnicas de inseminación artificial hasta que centra su actividad en la selección ganadera y la investigación en materia de reproducción de las especies vacunas de más importancia en la región.   
En las fotos de 2014, tras
el derribo de los edificios 
de la Pecuaria, se 
ven entre la maleza un 
puente bajo el Castillín
y una escalera.


En 2018 después de una 
importante limpieza se
ve completamente 
la barandilla de ladrillo  
    

   Entre los elementos de la antigua quinta que se conservan están el depósito, el puente, una panera, unos cuantos árboles centenarios, la hilera de tilos, las barandillas de ladrillo que rodeaban la casa y una parte considerable del muro de piedra. 
Desde el Camino de las Gardenias se ve la panera, la barandilla y el depósito. 
Hileras de tilos en la entrada opuesta al
arco de ladrillo. A la izquierda la residencia 

de mayores. Foto de 2018
Hileras de tilos con un edificio
de la Pecuaria en pie. Año 2014


Entrada a la Pecuaria en el Camino de Los Claveles. 

   Desde 1990 a 2005  se dedica, sobre todo, a la investigación y mejora de la reproducción y selección ganadera.


  En 2007 se traslada la Pecuaria a las  parroquias de Deva y Cenero. La finca de Somió se cierra. 

   Hoy, demolidos los establos, cuadras y dependencias, esta extensa propiedad ha retornado al Ayuntamiento. Aun se desconoce su destino.

   El libro de Manuel Cima García, director de la Pecuaria durante casi 25 años, La Estación Pecuaria de Asturias (Somió, Gijón) 1933-2005 que utilicé para hacer esta entrada, es una publicación muy recomendable y entretenida además de fácil lectura. Da fe del excelente funcionamiento y organización de la Pecuaria y de sus notables rendimientos. Un texto con abundancia de fotografías y datos

   Cuenta algún hecho curioso como el de las dificultades para la cría caballar que estaba reservada al Arma de Caballería del Ejército desde 1864. Y cómo posteriormente, a pesar de haberse derogado la normativa, dicha cría se mantuvo bajo la supervisión militar siendo un constante foco de conflictos. 

   Quienes visitamos la Pecuaria en los años 70 y 80, cuando todavía se podía entrar a dar un paseo, recordamos los inmensos sementales y poderosos ejemplares de vacas con los que contaba. 

Arco de la Pecuaria o de la Quinta del Duque. Detrás la Universidad Laboral
El arco de Jove
Otro hecho curioso es la existencia en Jove de un arco exactamente igual al de la Quinta del Duque.                                                                                                                                                                             

  Se encuentra en la parte elevada de la parroquia. 
  Es la entrada a la finca conocida como Atalaya que desde hace años está ocupada por una residencia geriátrica. 

  La casa conserva algún rasgo original, aunque está bastante reformada. Frente a ella hay un pequeño jardín.

  El buen estado del arco hace pensar que podría ser una réplica más reciente. Sin embargo, hace años que Pedro Hurlé Manso describió los escudos de esta finca de Jove. 
  Ignoro si se retiraron del arco o si están en el interior de la casa.  



   
   Un post semejante a éste lo publiqué en el blog hace más de un año. Un buen día desapareció. Así que antes de que la Quinta del Duque o la Pecuaria, como se prefiera, quede sepultada bajo una nueva urbanización, lo he reescrito. Quizás alguna persona curiosa quiera echar una ojeada al lugar que tanta historia de Gijón  concentró dentro de sus muros de piedra. 




Si te gusta la entrada puedes dejar un comentario en la barra que aparece a continuación (clic en comentarios)Aparecerá publicado al día siguiente.
Vuestros comentarios, observaciones, sugerencias.... siempre son bienvenidos.

domingo, 1 de enero de 2017

Quinta del Duque. Somió

No es Gijón una ciudad de grandes desniveles, sin embargo, el Cerro de Santa Catalina, el Muelle y el Barrio Alto de Cimadevilla guardan una interesante colección de escaleras.  
Es un elemento estructural que permite variantes artísticas, monumentales o, como la mayoría de las que siguen, simplemente funcionales y utilitarias. 
Y para quienes nos gusta rebuscar en el pasado también encierra algunas semiocultas, en desuso y olvidadas. 
Única escalera monumental que une el muelle con Cimadevilla. Se construyó en el año ........... Posteriormente se añadió el pedestal con el busto de Claudio Alvargonzález, héroe de Abtao. Arriba se ve la Capilla de la Soledad

Escaleras entre el muelle de Liquerique y la parte superior del dique de Santa Catalina. El paseo alto se conoce como el rompeolas. Con marejada el mar salta por encima. Cualquiera que haya nacido en Gijón, lo ha recorrido alguna vez intentando librarse de una mojadura. 
Escalinata del Muelle. Entre las calles Claudio 
Alvargonzález y Óscar Olavarría. 
Las contrahuellas se pintaron hace años 
de colores con títulos de canciones 
grupos de música 

Escalera entre el muelle y la Colegiata de San Juan Bautista  
Escalera de la Colegiata
Entre la calle Olavarría y la plaza de la Soledad



















Atajo que une la Cuesta del Cholo y la calle de Óscar Olavarría
Entrada a la Casa de Nava que fue construida a principios del siglo XVIII
Vista desde la calle Artillería con la Casa de los Prácticos a la
derecha y el dique de Santa Catalina al fondo
 LAS ESCALERAS QUE NO SE VEN


A la izquierda escalera que recorre el interior
de la base de la Casa de prácticos.
Arriba, antigua escalera tras el edificio de
Sanidad en el muelle


A los pies del Club de Regatas hay una bajada en las rocas. No sé si pertenecía al desaparecido balneario La Cantábrica que estaba en este lugar pero sólo es visible cuando baja la marea un poco
Esta escalera condenada está al final del espigón de Fomento junto a los bolardos , en el exterior de las barandillas. Es visible desde el otro lado de la dársena
PALACIOS DEL MUELLE
Entrada principal al Banco Urquijo


Estas escaleras en semicírculo no son originales del palacio de Revillagigedo. De hecho, las torres laterales tenían la planta baja cerrada. El acceso estaba sólo en el cuerpo central. 
Sin embargo, este añadido de los años ochenta del siglo XX mejoró notablemente el aspecto exterior del conjunto. 















FINCAS Y JARDINES

Jardines del Museo Evaristo Valle
Jardines de la Quinta del Infanzón. Deva
Chalet estilo barco en el Bibio. De Marín
Magallón
Finca Bellavista. Somió. Prácticamente
derruida. Fotografía del blog
asturiasabandonada