La Cruz Roja de Gijón tiene su sede y hospital en un palacete de 1889 situado en la calle Uría 37. En él todavía se encuentran rastros de la estética arquitectónica y decorativa del cambio de siglo.
| Calle Uría 37. Única fachada completa del palacete. Por la cristalera de la derecha se ve un tramo de otra fachada que se ha respetado |
Fue proyectado por el arquitecto Juan Miguel de La Guardia como vivienda familiar del industrial gijonés Saturnino Alvargonzález y Pérez de la Sala. En 1914 lo adquiere Constante Felgueroso, uno de los Hermanos Felgueroso propietarios de la mina La Camocha. Pasa entonces a ser su casa familiar, donde vivirá con su esposa María Figar y sus hijos. En 1937, estando ésta viuda, dona el edificio a la Cruz Roja como hospital de los heridos de ambos bandos de la contienda.
En su origen era una construcción con tres caras exentas, una a la calle Uría, otra a Adosinda y una tercera hacia el jardín posterior.
En su origen era una construcción con tres caras exentas, una a la calle Uría, otra a Adosinda y una tercera hacia el jardín posterior.
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| Palacete ya convertido en Cruz Roja como se ve en la bola del pilar de la entrada. Fotografía del libro "Historia de la Cruz Roja en Asturias" de M.Ignacio Viejo y Rubén Vega |
| Palacete original visto desde la calle Uría, en la que había numerosos chalets de los que no queda ninguno. Al fondo la plazuela. |
En la última remodelación de los años 90, el arquitecto Ángel Noriega Vazquez, rescata parte de la fachada de la calle Adosinda. Hoy, perfectamente integrada, se puede ver en el vestíbulo del hospital.
| El sótano y la primera planta se mantienen. En la segunda ha desaparecido el mirador y parte de la ornamentación. Hoy se ven los huecos tapiados al ser un área quirúrgica |
El basamento rasgado en forma de sillares con sus cuatro ventanucos enrejados deja ver claramente el edificio. A la izquierda, un cuerpo de distinto diseño corresponde al portal con un hueco de arco encima y una buhardilla de construcción posterior.
Este edificio que pasa un poco desapercibido ofrece todavía, pese a las modificaciones, mucho para ver.
| Clave del arco de las ventanas |
| Clave del arco del portal |
| Ojo de buey original |
| Buhardilla con dos arcos y parteluz de columna, pilastras laterales con volutas y frontón curvo. La desaparecida cubierta de zinc le daba un aire afrancesado |
| Primera planta con ventanas de arco de medio punto, con carátulas en las claves, balaustrada y frontón |
| Entrada con puertas y montante muy elaborados |
Arcos con cierres de forja que proporcionan luz al portal
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Basamento y arco conservados en el vestíbulo
| Adorno vegetal en el arco sobre el portal |
| Cornisa sobre balcones del segundo piso |
Dentro del edificio, al traspasar el arco entre el actual hospital y el antiguo palacete, hay grandes puertas de madera con montantes que recuerdan el carácter noble de esta casa.
| Remate de escayola |
Pero donde se mantiene intacta la obra del arquitecto Juan Miguel de La Guardia es en el interior del portal, un auténtico repertorio de decoración modernista.
| Cariátide a modo de ménsula bajo el dintel |
| Techo de molduras de diseño geométrico y muros con frisos, columnas y entrepaños |

La Cruz Roja, asociación de voluntarios civiles, fue creada en Ginebra en 1863 para asistir a heridos en campaña. Doce países acuerdan un estatuto de neutralidad y protección para sus voluntarios y hospitales, siendo además los únicos autorizados para auxiliar a la sanidad militar en conflictos bélicos. Años después esta asistencia se extiende a las víctimas de catástrofes, epidemias, prisioneros y refugiados y a otros ámbitos de la atención sanitaria.
En Asturias se crea la Cruz Roja en 1874. La red asistencial de Gijón interviene en las constantes inundaciones producidas por la ausencia de canalizaciones, en el traslado de heridos, en las epidemias como la del tifus de 1911 y con sus dispensarios como el hospitalillo del Cerro de Santa Catalina o la Casa de Socorro. Transcurridos unos años con muchos altibajos en su funcionamiento, la organización se consolida en 1937. Su creciente participación en la atención hospitalaria obliga a buscar un centro adecuado, razón por la que en 1942 se instala en el palacete de Uría 37, su ubicación definitiva.
Para saber más de su labor en Gijón se puede leer "Historia de la Cruz Roja de Asturias" de Manuel Ignacio Viejo y Rubén Vega García. Una descripción de su trayectoria desde sus comienzos muy bien documentada y que se acompaña de interesantes fotografías.
Para saber más de su labor en Gijón se puede leer "Historia de la Cruz Roja de Asturias" de Manuel Ignacio Viejo y Rubén Vega García. Una descripción de su trayectoria desde sus comienzos muy bien documentada y que se acompaña de interesantes fotografías.
Frente a la fachada de la Cruz Roja hay un banco en el que puede uno sentarse y, simplemente, contemplar las caras de los arcos. Es una idea. El edificio se lo merece.
Agradezco al director de la Cruz Roja su amabilidad al autorizarme la visita al centro así como las facilidades que me dio para poder conocer y fotografiar la parte más antigua del hospital.
Agradezco al director de la Cruz Roja su amabilidad al autorizarme la visita al centro así como las facilidades que me dio para poder conocer y fotografiar la parte más antigua del hospital.
