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jueves, 8 de marzo de 2018

Escaleras de interior

   La escalera interior de los edificios está entre los componentes que comparten edad con las fachadas. Generalmente sus detalles, si nos fijamos bien, dan exacta información. Ya sea por el material y forma de su construcción o, por los peldaños, barandillas, barrotes, zócalos.... lo cierto es que nos remiten a una época.  

   Estas primeras pertenecen a la Universidad Laboral, lugar en que el talento innovador del arquitecto Luis Moya Blanco dejó innumerables muestras. Fue construida entre 1948 y 1957
Escalera en curva en el Centro Integrado de Formación Profesional


Triple acceso a una
entreplanta. El pasa

manos es de madera
de embero

















Subida en caracol al coro de la
capilla tras un parapeto de embero


Patio interior que une el patio central y los
talleres. Escalera con peldaños en abanico
 La madera de embero,  procedente de Guinea Ecuatorial, se encuentra a menudo en el mobiliario de la Universidad Laboral. 

   Una de las características originales en muchas de ellas es su diseño en curva. Otra particularidad, creo recordar, es la poca altura de los peldaños de las mismas. 


Escaleras en una jaula de barrotes
en el acceso al tejado de la capilla

Escalera en curva dentro de la cafetería




















   Antiguo Instituto Jovellanos. Creado en 1798 fue concluido años después con dos plantas más. Su impulsor y auténtico fundador fue el escritor, y político ilustrado gijonés Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811) que defendió con firmeza la necesidad de un Instituto de Náutica y Mineralogía que formase técnicos en la explotación de los recursos de la región.
Arranque de la escalera de piedra. Artesonado de madera en los 
tramos superiores
Escalera secundaria del Antiguo Instituto

Escalera de madera del segundo
piso. Barandilla de forja.  

    El Hogar Maternal, hoy Servicios Municipales de Urbanismo, fue construido en 1949 con proyecto del arquitecto Pedro Cabello Maíz.
    La escalera principal es la original y tiene su trazado por el interior de la torre. 
  Los peldaños y el zócalo son de mármol. La balaustrada combina el latón en el pasamanos y el hierro forjado en los barrotes. Materiales de vida larga para una casa destinada a atender las necesidades de la infancia.       
Escalera del Hogar Maternal. Combina peldaños y rellanos en recta y curva 

   La Gota de Leche que hoy alberga la Fundación Municipal de Servicios Sociales y la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI) se construyó en 1925 con proyecto del arquitecto Miguel García de la Cruz. Inicialmente fue Instituto de Puericultura y enseguida se convirtió en Casa de Maternidad con atención a partos, reparto de botellines de leche esterilizada, consulta médica, etc. 
Escalera de mármol en el Instituto de Puericultura de la Gota de Leche. Remate de barandilla con columna y angelote 
Detalle del zócalo de la escalera de la Gota de Leche.
Decorada con cerámica de Talavera con reflexiones
alusivas a la maternidad, la infancia, las condiciones de vida, etc.  

    La casa de la calle Corrida 28 en la que actualmente se encuentra la tienda de Mango se remonta a 1892. En la planta baja estuvo inicialmente  la Sociedad de operaciones bancarias Juliana y Cía. Desde los años 20 y ya unida al edificio colindante, fue sede del Banco Español de Crédito (Banesto) hasta su venta en 2014.
   La espectacular escalera que comunicaba el patio de operaciones con los despachos es de los arquitectos Juan Manuel del Busto y Díaz Negrete. 
Los frescos son del pintor Mariano Moré y representan escenas del campo,
la pesca, el comercio, la industria y la ganadería   

   La escalera de madera con zócalo de cerámica azul y blanco y artesonado está en el mismo edificio de Corrida 28 y es la correspondiente a la entrada del portal de la casa.


   Una escalera muy conocida es la del antiguo cine Hernán Cortés transformado hace tiempo en el Casino de Asturias. Su altura resultaba impresionante al ser una escalinata totalmente desnuda. Ahora, cubierta de moqueta y con barandillas, esa sensación casi ha desaparecido. 

Por esta escalera de mármol se subía al patio de butacas del cine Hernán Cortés. Actualmente se accede a la Sala del Casino
   
    Dentro de muchas casas de Gijón sobreviven escaleras desde hace 100 o 150 años. La mayoría comienzan en un portal con zócalo y cortaviento, los peldaños  son  de   madera o de mármol, las barandillas de hierro forjado con pasamanos de madera, los huecos amplios e iluminados por una lucera. 












    La escalera era un espacio de encuentro obligado en las casas de vecindad. Todavía en  muchas lo es. Sin embargo, hay que aprovechar y fijarse en ellas porque les queda poca vida. Sus barandillas de forja y pasamanos pulidos y sus peldaños desgastados son los primeros en eliminarse para ceder espacio al ascensor. 
    Algunas resisten, pero cada vez son menos. 



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viernes, 28 de octubre de 2016

El Bibio

      En los paseos fuera del casco urbano siempre se encuentran cosas interesantes para mirar.
       El Bibio es una zona que aunque está encerrada entre dos vías de mucho tráfico, tiene varias calles de pequeñas viviendas con jardín. Adentrándose un poco y callejeando se comprueba que conserva parte del aspecto apacible que tuvo en su origen.  
    Desde la plaza Arquitecto Manuel del Busto, frente a la plaza de toros, se puede empezar por una manzana rodeada por completo de chalés con diferentes estilos. Sólo un bloque de pisos frente al colegio de La Asunción rompe desde hace años esta pequeña colonia. 


Un chalé de estilo montañés, con torre de tejado a cuatro aguas y grandes aleros

La inclinación del tejado, la gran chimenea, la disposición de las ventanas y el color blanco contribuyen a su estilo de casa de campo inglesa. Construida en 1922 por el arquitecto Manuel del Busto

Este chalé con el ladrillo como único material también recuerda las casas inglesas. Se construyó alrededor de 1933
    Cuando se hicieron en Poniente los edificios barco, con una fachada curva en forma de proa orientada al mar, parecían algo novedoso. Sin embargo en los años 30 y 40 varios arquitectos, entre ellos Manuel del Busto, Cabello Maiz y Díaz Fdz.-Omaña, ya utilizaron elementos de barco en sus construcciones. En las casas de El Bibio se pueden encontrar ventanas de ojo de buey, escaleras y barandillas metálicas, barrotes tubulares, viseras, o cuerpos curvos como proas o puentes de barco.    


Esta casa de estilo racionalista con su cuerpo circular estaría en el grupo de las casas
barco. Fue construida para vivienda de alquiler por Manuel del Busto en 1934. 

Otra casa con elementos de barco. Un cuerpo  y una terraza circular sobresaliendo de la
fachada. También construida por Manuel del Busto en 1933 como vivienda de alquiler. 
Esta casa de estilo racionalista y con elementos de barco, cuerpos curvos, visera,
barandillas metálicas, fue obra de Pedro Cabello Maíz. Se construyó en 1939. 
Este edificio de estilo racionalista está estupendamente conservado. También presenta balcones con barandillas de metal tubulares y terraza en curva . Es del arquitecto Avelino Díaz Fernández-Omaña. 1933
     Se puede seguir el paseo por detrás del colegio de La Asunción, por las calles Fernando el Santo, San Paulino, Santa Rufina o San Avelino para echar un vistazo al resto de casas ajardinadas que también han sobrevivido frente a las nuevas urbanizaciones de alrededor. 
    El Bibio, prácticamente dentro de la ciudad, se ha mantenido como una zona urbana acogedora y tranquila. Un recorrido por sus calles para ver edificios y jardines es un paseo muy entretenido.