jueves, 9 de agosto de 2018

Paseando en agosto por Gijón


Los paseos por las calles y plazas nos proporcionan bienestar, encuentros, momentos de silencio, charlas improvisadas y, en  Gijón, mar y naturaleza.



   

 Sin embargo, casi sin notarlo, dejamos de ver lo que nos rodea, los testigos de nuestra historia, ese patrimonio que muestra el lugar del que venimos.  

  Gijón está llena de señales, sólo hay que fijarse, elevar la vista, rastrear edificios y rincones y descubrir nuestros pequeños tesoros. 


  Aquí os dejo varios itinerarios para pasear y mirar. Son entradas del blog elgijonquemegusta con las que podéis entreteneros, disfrutar y conocer algo más de nuestra Historia. 


1º Un edificio monumental en la calle San Bernardo  

2º Paseo por el muelle con rastreo incluido   

3º Paseo por La Providencia en busca de la milla marina   

4º Mirando hacia arriba por las calles

5º Una visita a la Universidad Laboral y un vistazo a La Pecuaria 

6º Estilo modernista en la calle Corrida. La casa de al lado


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Vuestras opiniones, observaciones, sugerencias.... siempre son bienvenidas.  

jueves, 24 de mayo de 2018

El guardavecino, una reja de separación

  Un guardavecino es la reja que separa espacios en los balcones o terrazas colindantes.  
  Este término tan gráfico que vi en un artículo de Héctor Blanco dejó aclarado para siempre la extraña ubicación de una reja en una medianera de la calle Marqués de Casa Valdés. Situada entre dos edificios, antiguo y moderno, no tiene relación aparente con ninguno.  
Calle Marqués de Casa Valdés. A la izquierda había una casa cuyo remate de balaustrada con figuras asomadas se cerraba con la reja 

Después de su derribo se mantuvo
rehabilitado el guardavecino
Calle Marqués de Casa Valdés 45, sede
del Real Sporting  
  Excepto este ejemplo no vi ninguno más entre edificios. Sin embargo nuestras calles están pobladas de otros muchos forjados con variedad de diseños que delimitan, dentro de los balcones, el espacio de cada cual.  
   La serie siguiente es el resultado de la tarea de reconocimiento llevada a cabo por Javier García, otro aficionado al rastreo urbano, que a golpe de móvil fue comunicando su localización.  
   Es interesante observar cómo, en ocasiones, coinciden con el diseño del balcón.    
Plaza Mayor

Calle Instituto


















Calle Corrida. Casa de la Farmacia Castillo
Casa Natal de Jovellanos
con una aldaba en la pared 

para completar la división


Calle Asturias esquina a
Libertad
Calle Casimiro Velasco
Calle San Antonio. Casa en la que estuvo la librería Sanchís
Calle Asturias
Calle Diecisiete de Agosto
Calle Covadonga
Calle Julio Somoza. Casa que también da a San Bernardo y Rectoría
Calle Instituto
Calle Corrida
Calle San Bernardo frente al Parchís. Un arco con puntas de flecha que se repite

Calle San Bernardo frente al Albéniz
Calle Marqués de San Esteban. A la derecha se completa el cierre con una cancela

Calle Corrida. Tras la columna hay un
cierre de barrotes 
Calle Corrida. El antiguo cine Robledo
tiene un reciente guardavecino 


Aunque los guardavecinos eran inicialmente trabajos de forja también hay variedad de muretes que hacen de frontera en los grandes balcones. 
Calle Rodríguez Sampedro, frente a Poniente
Calle Asturias, edificio de la Confitería La Fe
Calle Menéndez Valdés
   El término guardavecino o guardavecinos se utiliza, según la RAE, en Cuba donde este elemento arquitectónico tiene una presencia casi obligada como separación entre las casas. Sus complicados diseños repletos de púas, puntas de lanza, agujas.... les dan un aspecto defensivo que tiene poco que ver con el carácter ornamental de todos los anteriores. 

Un guardavecinos en Habana Vieja. Revista digital CUBAHORA

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martes, 17 de abril de 2018

De Fábrica de Velas La Luz Asturiana a parque urbano

   Entre la Carretera Vizcaína y la Avenida de Portugal se abrió hace casi cinco años una calle peatonal. El reciente paseo ajardinado es el resultado de la demolición de uno de los pocos espacios industriales que se conservaba en el centro, la fábrica de velas y bujías La Luz Asturiana.  
   El derribo de lo que últimamente fue una cochera de camiones dejó al descubierto varios muros de distinta fisonomía y cuyo origen está en dicha fábrica. 
Como sobre gustos no hay nada escrito, a mí me gustaban las medianeras con el testimonio evidente de su pasado industrial 
   Todo el solar que hoy ocupa un impecable bloque de viviendas y este pequeño parque fue desde principios del siglo XX una fábrica de velas de cera y bujías esteáricas. La Luz Asturiana se había creado hacia 1890 en la calle Garcilaso de la Vega número 4, en la zona de crecimiento urbano del ensanche del Arenal. Las velas, bujías, cirios, y hachones eran productos de consumo habitual. La corriente eléctrica era un bien escaso, costoso y con un suministro todavía muy poco estable.
La piedra fue durante siglos el material indispensable en la construcción 
    El nuevo emplazamiento era un sector con una gran superficie industrial. La Avenida de Portugal, inicialmente Gran Vía al Musel, y la Carretera Vizcaína con un trazado recto que se dirigía al ferrocarril de Langreo ofrecían buena comunicación al exterior.  
   La fábrica funcionó hasta los años sesenta. En ese tiempo todavía elaboraba velas, bujías y betunes.
Sobre los muros se ven las viseras de la gasolinera de la Avenida de Portugal. Al fondo el parque Teodoro Cuesta (frente al periódico El Comercio). Un pasillo que une el barrio de Laviada con Poniente
   Una vez cerrada, los tendejones y naves se utilizaron como garaje para coches, camiones y autobuses y también como talleres de reparación. 
Antigua pared de la fábrica. Detrás se ve la gasolinera


Núcleo de viviendas que ocupa parte del solar y cuya altura nunca debería haberse sobrepasado en Gijón. A la derecha la Carretera Vizcaína y a la izquierda la Avenida de Portugal
   Para el tratamiento de las medianeras que mantenían sus rasgos industriales se convocó un concurso de ideas. Hace días que el proyecto ganador en 2014 de la arquitecta Andrea Álvarez, Mar de metal, se ha puesto en marcha. 
   La demora en su ejecución ha permitido durante cuatro años a quienes tenemos afición por el rastreo urbano, a pasear, mirar, imaginar y disfrutar de este fragmento de historia. 
  Seguro que el resultado del proyecto embellecerá las medianeras. No obstante, bajo la pintura, quedó oculta para siempre la imagen de la vieja fábrica de velas.
Revestimiento en colores de la pared  que se cubrirá próximamente con lamas de acero

   La serie de fotografías que vienen a continuación ilustran y complementan los escasos datos que aparecen sobre la Fábrica de Velas La Luz Asturiana. 
   Los anuncios, etiquetas, membretes y la interesante muestra de velas y bujías son propiedad de Gonzalo Viñuela, que las conservó una vez cerrada la fábrica y ha tenido la atención de facilitármelos.





















Entre las inscripciones "Bujías cien por cien estearina en paquetes...."
Todas las velas proceden de la Fábrica de Velas La Luz Asturiana como aparece grabado en muchas de ellas. 


Membrete utilizado en 1950
La Carretera Vizcaína vista desde la desaparecida Fábrica La Luz Asturiana. Un trazado recto que atraviesa la antigua autopista por la plaza General del Riego, sigue un sendero que cruza en diagonal El Solarón, la calle Joaquín Alonso Bonet (antes Comercio) y el primer tramo de Marqués de San Esteban. Al fondo se ven las palmeras de los Jardines de la Reina. Una vía interrumpida durante 150 años por el ferrocarril de Langreo

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