viernes, 16 de febrero de 2018

Escaleras en las calles

   En Gijón, ciudad que no tiene grandes desniveles, hay un montón de escaleras. Y eso sin contar las de la playa que son muchas. Es un elemento que me gusta porque sitúa la vista en poco tiempo ante una perspectiva diferente, lo que suele ser muy interesante. 
   Tenemos escaleras artísticas, monumentales o simplemente utilitarias, como la mayoría de las que siguen. Y además, para quienes disfrutan rastreando el pasado, también tenemos algunas medio escondidas que pasan prácticamente desapercibidas.  
Escalinata que une el muelle con Cimadevilla. Se construyó después que la Comandancia (1948). Creo que en los sesenta, pero no puedo asegurarlo. En 1995 se añadió el pedestal con el busto de marino gijonés Claudio Alvargonzález, héroe en la batalla de Abtao en 1865 durante La Campaña del Pacífico. Arriba se ve la Capilla de la Soledad

Escaleras entre el muelle de Liquerique y la parte superior del dique de Santa Catalina. El paseo alto se conoce como el rompeolas. Cuando hay marejada y salta el agua por encima siempre hay quien intenta recorrerlo sorteando las olas   
Escalinata del Muelle. Entre las calles Claudio 
Alvargonzález y Óscar Olavarría. 
Las contrahuellas se pintaron hace años 
de colores con títulos de canciones 
grupos de música 

Escalera entre el muelle y la Colegiata de San Juan Bautista. Arriba un 
recomendable mirador del muelle con barandillas colocadas en 1904 para 
evitar caídas. La baranda izquierda está "tapiada" con plantas seguramente 
que por la misma razón. Ocultan la entrada al centro docente que hubo en 
la Casa de Paquet.    
Escalera frente a la Colegiata 

Entre la calle Olavarría y la calle Rosario


Atajo que une la Cuesta del Cholo y la calle Artillería
Vista desde la calle Artillería, a la derecha la Casa de Prácticos y
de frente el dique de Santa Catalina, Al fondo se ve el Musel 
Escalera monumental de la playa de San Lorenzo, la Escalerona. Constuida en 1933 con proyecto de José Avelino Díaz Fernández-Omaña. Arriba, en la plataforma siempre
concurrida, hay una columna que se ilumina como un faro con reloj y termómetro 

 PALACIOS DEL MUELLE

Palacio de Revillagigedo. Las
escaleras de las torres se añadieron
a finales del siglo XX
Entrada principal al Banco Urquijo. Hoy cerrado
y en venta. Se construyó en 1920 para
oficinas de la Sociedad de Fomento 






















ESCALERAS QUE NO SE VEN  

Pasadizo bajo la Casa de Prácticos
Escalera condenada tras el edificio de
Sanidad Exterior en el Muelle

A los pies del Club de Regatas se ve la escalera del recuadro en las rocas. Es visible cuando baja un poco la marea. Posiblemente sea uno de los acceso al mar ya que junto al Club de Regatas estaba el balneario La Cantábrica   

Otra escalera condenada en el espigón de Fomento que junto con algunos bolardos está en el exterior de la barandilla . Se ve desde el Fomentín

Una escalera alejada de las miradas. Plaza de toros de El Bibio construida en 1888. Un arco de herradura de ladrillo en la entrada a las estancias de los toreros
FINCAS Y JARDINES

Jardines del Museo Evaristo Valle. Somió

Jardines de la Quinta del Infanzón. Deva
Chalet racionalista de estilo barco con
 escalera en curva. El Bibio 1939.
Arquitecto Pedro Cabello Maíz    
Finca Vista Alegre. Somió 1901.
Actualmente en estado ruinoso.

Foto del blog decayenasturias
Quinta Pelaez. Somió, Abierta ocasionalmente para giras dentro de su gran terreno. Desde 1926 pasa a ser el popular merendero, hoy restaurante, Somió Park

Escalera cubierta en Cabrales 82, La Casa de la Palmera construida en 1913
   Estas escaleras son una buena excusa para ver y conocer lugares que invitan a pasear, tanto por el centro como por los alrededores, muelle, El Bibio, Deva, Cimadevilla o Somió.       Hay muchas más. Algunas en el Coto, otras en Los Pericones. Cualquier sitio es bueno para descubrir y conocer Gijón. Esta vez simplemente buscando escaleras.


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lunes, 5 de febrero de 2018

Cabrales 88

   Ya está oculto tras los andamios el precioso edificio de Cabrales 88, parece que para comenzar las obras de rehabilitación. Tanto su fachada como la de la casa modernista de enfrente con una cariátide central (Mariano Marín Magallón, 1903) están entre las que hay que mirar detenidamente por la cantidad y calidad de sus elementos decorativos.  


Tiene seis plantas: sótano, entresuelo, tres pisos y una buhardilla con balcón a la calle.
Está flanqueada por dos pilastras y rematada por una balaustrada, copones y una ventana con frontón con el año 1904 inscrito
    Forma parte del catálogo de patrimonio urbanístico y es toda una muestra de resistencia al paso del tiempo. Su estructura, asegurada en parte con bandas de hierro desde hace años, y su abundante decoración se mantienen en muy buen estado de conservación pese a sus 114 años de existencia.    

 
Pilastras y grecas floreadas en cada 
hueco. Arco y dinteles decorados.
Forja con dibujo modernista
Destacan claramente las grapas
de sujeción de los miradores




























Combina materiales: piedra, madera, hierro y cerámica. Su recargada ornamentación no ha dejado un espacio vacío
Repisa del balcón sobre el montante del
 portal. En éste la antigua numeración y
la placa de Seguros La Estrella 
Uno de los cinco leones de la
cornisa superior


Detalle de la cerámica, greca
y rosetón
Un adorno incompleto en la esquina del 
balcón superior. Flores de forja 



 Héctor Blanco González en su Arquitectura sin arquitectos en Asturias. Maestros de obras y otros autores (1800-1935,) habla sobre esta casa y su autor. Dice que fue proyectada para Ramón Ibaseta en 1904 por el maestro de obras Pedro Cabal Menéndez, un profesional de la edificación que desplegó tal actividad que sólo en Gijón dejó más de 200 trabajos. 
     Muchos aún siguen ocupando, embelleciendo y dando personalidad a nuestras calles. 
La medianera de piedra demuestra formas y materiales de construcción de hace un siglo
Detalle de las puertas


Algunos datos más sobre el edificio  


   El sótano, al que se bajaba por una escalera a la derecha del portal, estaba ocupado por una carpintería y los ventanucos permitían ver desde la calle cómo se trabajaba . 
    En el entresuelo funcionó muchos años el Centro Retamas, hoy en la avenida de la Costa 25. Uno de los primeros lugares que conocí donde se practicaba Yoga y Tai-chí. 
Restos de la placa de
Seguros La Estrella  
 En la buhardilla tuvieron su estudio de pintura y dibujo un grupo de mujeres artistas hasta que la casa estuvo vacía. Creo que fueron las últimas en abandonarla. 

     Otros edificios de Pedro Cabal, maestro de obras

     En el libro mencionado de Héctor Blanco se relacionan una serie de casas de Pedro Cabal construidas a finales del XIX y principios del XX. Todas muy céntricas y conocidas. 
     La casa del Bariloche en San Bernardo esquina a Jovellanos.
     El edificio donde estuvo la locería Relancio en San Bernardo 15 esquina a Julio Somoza y Rectoría.
         La casa del Restaurante Gepetto en San Bernardo 22. 
     La casa de la corsetería y lencería Junquera en la Plazuela esquina a Menéndez Valdés. 
       
        Todas merecen ser vistas con un poco de tiempo. Una mirada a la obra de otro de los buenos profesionales que conformó el centro urbano de Gijón. 


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lunes, 22 de enero de 2018

Edificios del Muelle III

   Pasadas las Escaleras junto a la casa de Óscar Olavarría que unen el Muelle con la parte alta de Cimadevilla se encuentra la Casa de Paquet. Un elegante edificio que recuerda tanto a un palacio renacentista como a una casona montañesa.
Las dos primeras plantas recubiertas de mármol tienen como única ornamentación
la rejería y una serie de arcos ciegos. En lo alto de la torre una de las veletas que, afortunadamente, se conservan en Gijón. ¡Ojalá que por muchos años!
    Está situada al final de la cuesta de la Colegiata. Fue proyectada por el arquitecto Miguel García de la Cruz en 1918 para el naviero Alberto Paquet. Los elementos clásicos de la planta principal lo convierten en un palacio urbano que concuerda con su vecino el palacio del conde de Revillagigedo.
La planta superior está recubierta de placas de caliza. Un balcón
esquinado con frontón, columnas y escudos suben hacia una torre 

con tejado a cuatro aguas   

    En la fachada del Muelle contrastan las rejas de los ventanales inferiores con la sencillez de los balcones. Otro detalle es la decoración del arco y los dinteles de la triple ventana, los medallones y el escudo del piso alto. 
La parte que mira a Cimadevilla dispone de una planta menos para salvar el desnivel respecto al Muelle. Tiene un mirador y una ventana enrejada con una vidriera 
     La fachada posterior tiene algo de colonial. El mirador, el gran alero, la reja..... García de la Cruz fue otro de los grandes arquitectos que dejó en Gijón magníficos ejemplos de su obra. 
El alero con tres hileras de canecillos. A la izquierda uno de los medallones
Dos detalles ornamentales que hacen
referencia al mundo marino























   
   Este edificio se construyó para vivienda familiar y para alojar las oficinas de la consignataria de buques. Actualmente se mantienen en la planta baja de la calle Claudio Alvargonzález.                                   

Entrada lateral desde la Colegiata, al fondo el muelle 
   Asociado a esta familia está el cargo de Cónsul de Francia, hoy en manos de una de sus descendientes como acredita el emblema de la entrada.

"Agence consulaire
de France". Debajo FR
sobre la bandera francesa 


    Alrededor de los años sesenta del siglo XX se donó la primera y segunda planta a la fundación OSCUS (Obra Social y Cultural Sopeña), institución católica dedicada a la promoción de la mujer. Fue centro de cursos para la formación de la mujer hasta hace unos diez años. 
   Recientemente la fundación puso su parte a la venta. Al fracasar esta opción, el Ayuntamiento la ha arrendado para los próximos 25 años. Estos días del mes de enero han comenzado las obras de rehabilitación para acondicionar el interior como albergue de peregrinos y Oficina Municipal de Turismo.

     Con la Casa de Paquet termino este paseo por el Muelle, sus restos portuarios, los edificios cercanos a la Rula y la casa de Óscar Olavarría. 

     En esta zona de Gijón hay mucho para ver y conocer. Es una zona muy recomendable para quien disfrute mirando.... la calle Trinidad, la plaza del Marqués, Revillagigedo, los Jardines de la Reina..... y a continuación la calle de Marqués de San Esteban.

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sábado, 13 de enero de 2018

Edificios del Muelle II

   Siguiendo el recorrido por el muelle iniciado en el blog recientemente  nos encontramos ante la casa de un notable naviero vasco, afincado en Gijón, del siglo XIX, Don Óscar Olavarría y Lozano. Un edificio de tres fachadas orientadas a la calle Claudio Alvargonzález, a la Escalera del Muelle y a la calle Óscar Olavarría.   

   Durante décadas fue el inmueble más alto de la zona y su sobresaliente casetón, un excepcional mirador sobre el mar Cantábrico. Se levantó en dos fases. La primera, de la que no hay documentación en el Archivo Municipal, tiene viviendas, despachos, bajos comerciales y almacenes. Años después, en 1883, se amplía con un segundo edificio con entrada independiente pero que mantiene idéntico aspecto exterior, proyectado por José Bolado, Maestro de Obras.
La separación entre la construcción inicial y su ampliación se ve en el entrepaño comprendido entre los tres huecos de la izquierda y el resto 
    El artículo publicado en La Nueva España por Francisco Prendes Quirós sobre Óscar Olavarría permite comprender lo que representó el propietario del edificio en el desarrollo local. 
    Una construcción, dice además, realizada al estilo de otros navieros europeos que tenían su casa, oficina y almacenes frente a los mismos puertos en que fondeaban sus barcos. 
Foto de 1910 aproximadamente. La decoración de bandas horizontales se ven muy bien en el lado de la Escalera al Muelle. Tenía seis miradores de los que se conservan cuatro. Casi la mitad de su altura la ocupaban almacenes y oficinas
Detalle de los huecos de la fachada principal





Balcón de la fachada posterior


Ventanas de la fachada lateral y posterior 
   Dentro de su sobriedad destacan algunos adornos como las molduras decoradas que enmarcan los huecos en las tres fachadas, las grecas entre las plantas, los discos metálicos intercalados, el trabajo de forja o los cristales emplomados. 

       



Disco de metal que remata
las vigas maestras que
apuntalan la estructura
interior








   Grecas y otros adornos entre los balcones que dan al muelle. 


Fachada principal en la que, entre otros detalles, se ven las repisas que soportan balcones y miradores. Las del entresuelo son de hierro












    La base de los balcones de la entreplanta tienen adornos hacia la calle. Proceden, según el artículo de Prendes Quirós, como el resto de elementos metálicos de la Fundición Kessler, Laviada y Compañía.



Por el lado derecho está la Escalera del Muelle. En Las calles de Gijón. Historia de sus nombres de Luis Miguel Piñera (piedra de toque para obtener información precisa del origen de muchos rincones) leo que en 1899 se conocía como Travesía de la Escalinata entre Abtao (actual Claudio Alvargonzález) y San Juan Bautista (actual Óscar Olavarría). Construida para salvar el desnivel entre estas dos calles tenía poco uso al preferir los vecinos las cuestas sin escalones. 
Fachada lateral vista desde la Escalera del Muelle. Permanece semioculta  debido al edificio colindante

Las iniciales del aldabón corresponden al 
siguiente propietario,  Manuel Hartasánchez,
en cuya familia permaneció hasta la década
de los ochenta del pasado siglo
   La entrada principal esconde un magnífico portal de gran altura con una bóveda de cuarterones policromados. La escalera se va dividiendo en pasillos laterales que comunican las viviendas con el portal posterior, de menor categoría, y permite acceder a la lucera que sobresale del tejado y que proporciona una privilegiada vista sobre el mar. Un portal que es otra de la joyas ocultas de Gijón. 


Un apunte sobre Manuel Hartasánchez Gutiérrez, siguiente propietario del edificio 

Natural de Poo de Llanes, emigró a Cuba donde hizo fortuna. Al retornar a su tierra natal en 1910 se hizo construir en Poo una casa de verano que aún se conserva, La Javariega, sede originaria de FAPAS (Fondo para la Protección de los Animales Salvajes) cuyo fundador fue Roberto Hartasánchez. El arquitecto de esta casona de estilo indiano fue Manuel del Busto Delgado. Es  fácil suponer que el traspaso de la propiedad de Olavarría a Manuel Hartasánchez tendría lugar en la misma época.

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