Mirar

Mirar
Un amanecer de agosto en el Campo Valdés

domingo, 1 de enero de 2017

Quinta del Duque. Somió

    Somió. La Quinta del Duque está junto a los edificios de la UNED y al campo de beisbol. Se localiza fácilmente gracias al gran arco de ladrillo de estilo mudéjar que se conserva. Al dirigirnos a Somió por detrás de la Universidad Laboral, recorriendo la avenida Pecuaria, lo encontramos a nuestra derecha. Fue la puerta principal a la finca del Duque de Tarancón, hermano por parte de madre de Isabel II. Sorprende verlo aislado sin nada alrededor que sirva de referencia. 
     Desde 1933 a 2008 fue uno de los accesos a La Pecuaria. 

Puerta de entrada de la antigua finca Montealegre, conocida como Quinta del Duque.
Arco de medio punto, contrafuertes y remate con torreta y almenas 
    A los lados del arco arrancaba no hace mucho un largo muro de piedra que circundaba la finca. Aunque hoy esté cortado es fácil localizarlo al otro lado de la rotonda. Siguiendo el Camino de las Gardenias que está por la izquierda o el de los Claveles por la derecha se puede rodear el gran solar en que se ha convertido esta quinta sin separarse del antiguo cierre de piedra. 
Armas de los Muñoz en la parte que 
daba al interior



Escudo en el exterior.
Yelmo y dibujo entre fajas 
deteriorado 


Camino de las Gardenias. Parte del muro a la izquierda y
su continuación en el lado derecho de la carretera

Muro de la finca por el Camino de los Claveles
    En 1833 muere el rey Fernando VII y su viuda, María Cristina de Borbón Dos Sicilias, Reina Regente por la minoría de edad de su hija Isabel II, se casa de nuevo con el sargento de la Guardia de Corps, Agustín Fernando Muñoz y Sánchez, al que concede el título de I Duque de Riánsares. 
   Uno de sus hijos, Fernando Muñoz y Borbón, contraerá matrimonio con la asturiana Eladia Bernaldo de Quirós y establecerá su residencia de verano en Somió. Disfrutará, igual que sus siete hermanos, de varios títulos nobiliarios pero además heredará de su hermano mayor fallecido el de Duque de Tarancón y más tarde de su padre el de II Duque de Riánsares.

Antigua casa-palacio hoy desaparecida, a la izquierda el cenador. Foto del J.M. Patac 
en "Somió. La ciudad jardín de Gijón" de Ramón Mª Alvargonzález
     Dice Francisco Prendes Quirós que la finca tenía "casa palacio con dos pisos, oratorio, viviendas de servicio, invernaderos, cobertizos, establos, jardines... ". Disponía de veintidós habitaciones y todo el espacio habitable estaba rodeado por una balaustrada de ladrillo. Aquí pasaban temporadas los padres del duque, la Reina Gobernadora y Agustín Fernando Muñoz. 
    La relación familiar unida a los intereses por la industria que se desarrollaba entonces en Asturias atrajeron a Gijón y a esta quinta durante los años de la Restauración a miembros influyentes de la realeza y la política. En este lugar  residieron los duques hasta su muerte en 1909 y 1910. 
    Las cuatro fotos siguientes corresponden a espacios de la Quinta del Duque reutilizados para La Pecuaria. Pertenecen al libro sobre ésta de Manuel Cima.  



Jardines de la Quinta del 
Duque conservados en
La Pecuaria
Antigua casa palacio utilizada como oficinas
de la Pecuaria hasta 1972
Entrada a la casa palacio desde el camino 
de los Claveles
El cenador transformado
en depósito de agua
    Actualmente, con los edificios de la Pecuaria demolidos en 2013, es un enorme solar en el que pocas cosas recuerdan que allí estuvo una de las fincas más importantes de Somió. 
   Entre los escasos restos que perduran, construidos en ladrillo visto y con detalles decorativos, están el depósito de agua sobre un montículo, un puente y parte del murete que rodeaba la casa. Tambien medio oculta por la maleza hay una escalera.
  

El depósito de agua es perfectamente visible 


  La mancha de arbolado que hay en la entrada de La Pecuaria era un jardín ornamental. 

 Algunos ejemplares todavía existen.
   El Castillín, cenador que servía como atalaya de vigilancia, se transformó en depósito de agua.   






    Otro rastro de la antigua finca es la avenida de tilos que conducía a la casa-palacio desde una puerta peatonal en el extremo opuesto al arco de ladrillo. 
2013. Tras el derribo de los edificios de la Pecuaria

2016. Hay una nueva construcción


    Estos árboles, alineados formando un corredor hacia el interior de la finca, se ven en la fotografía en blanco y negro del Padre Patac.
   La quinta Montealegre de más de 11 hectáreas estuvo en poder de la familia Muñoz Borbón hasta 1930 en que fue adquirida por el Ayuntamiento.  
Las hileras de tilos en 2013 con alguna edificación de la Pecuaria, hoy desaparecida 
y sustituida por una residencia para mayores

    En 1933 se decide dedicar la finca a centro de experimentación ganadera y, aunque durante la Guerra Civil fue cuartel de Infantería, en 1940 se instaló definitivamente la Estación Agropecuaria. Esta explotación para la crianza y selección de ganado reutilizará durante 30 años la casa-palacio, establos, caballerizas y resto de dependencias de la quinta del Duque.
Quinta del Duque ya convertida en La Pecuaria. En la parte superior derecha la
Universidad Laboral y en la inferior derecha la UNED, la antigua granja de la Laboral 
y el campo de beisbol. Foto del libro de Manuel Cima
    En 1972 se derriban los edificios de la Quinta del Duque para construir los boxes de estabulación, desapareciendo casi todas las huellas de su pasado. Quienes conocieron La Pecuaria recordarán la disposición circular de los establos y los espectaculares sementales que albergaban. Disponía de laboratorios, centro de inseminación, cuadras, un gran espacio verde donde estaba el ganado suelto y otra importante extensión dedicada al cultivo forrajero. Este centro que permaneció activo 70 años se terminó especializando en reproducción e inseminación ganadera y dedicó los últimos 30 años a la mejora de las razas bovinas asturianas, la vaca de los valles y la de la montaña. 
El palacio estaba junto a las palmeras. Foto de 2013 tras la demolición de La Pecuaria
     La Pecuaria se mantuvo en Somió hasta 2008 como centro de investigación en materia de reproducción y selección de ganado bovino, año en que se trasladó a las instalaciones de Deva y Cenero. 
La Pecuaria en su primera época. Se ve la casa palacio, arbolado ornamental, hilera 
de tilos, plantaciones de forraje, y edificios antiguos y de nueva construcción 
anteriores a los boxes. Foto del libro de Manuel Cima

Lamentable aspecto de la
 entrada del Camino
de los Claveles
    

Vista parcial de la finca. En la foto superior el muro en por el Camino de las Gardenias
     Las fotos hablan por sí solas, queda poco tiempo para echar el último vistazo. Todavía se puede rodear el muro, ver los tilos, observar la rescatada puerta principal, algunos árboles y el antiguo cenador. Un paseo para recordar que La Pecuaria fue durante años centro de desarrollo de la ganadería asturiana y su solar, residencia de la familia de la reina Isabel II.
    Una parte de la Historia de Gijón.

    En "La Estación Pecuaria Regional de Asturias (Somió, Gijón 1933-2005)" de Manuel Cima García, durante años director del centro, se leen cosas como que en la primera época, aparte de cerdos, gallinas y vacas, también hubo caballos y mulas. Dice que la poca producción caballar fue debida al conflicto permanente con el ejército. Desde 1864 la cría de caballos y mulas era patrimonio del Arma de Caballería y, a pesar de que ya bien entrado el siglo XX la legislación cambió, continuó estando bajo supervisión militar.

     Un hecho llamativo relacionado con la Quinta del Duque es la existencia en Jove de otro arco de ladrillo idéntico.  


    Excepto los espacios de los escudos que están huecos el resto de la puerta, mejor conservada, es idéntica. Da paso a la finca llamada Atalaya, que se encuentra en la zona alta de Jove conocida por este nombre. La casa está muy reformada pero conserva un jardín muy cuidado. Hace muchos años que es una residencia para mayores. 

2 comentarios:

  1. Muy buena documentación de los restos de una finca señera.

    ResponderEliminar
  2. Paseando, mirando y leyendo se entera uno de muchas cosas. Cuando entré en La Pecuaria hace muchos años no tenía ni idea de que había sido la casa del hermanastro de Isabel II. ¡Qué cosas hay en Gijón!. Seguiremos mirando Javier y gracias por tu visita al blog.

    ResponderEliminar