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Un amanecer de agosto en el Campo Valdés

viernes, 3 de marzo de 2017

Edificios centenarios. Obras

   Varios edificios del centro están en obras. Todos con más de 100 años y todos parados y semivacíos a la espera desde hace tiempo de una intervención. 
    El hecho de formar parte del Catálogo Urbanístico de Gijón debería protegerlos, al menos su exterior que en definitiva es lo que contribuye a mejorar el aspecto de la ciudad. 

CORRIDA 1

   El proyecto de 1911 es del mismo arquitecto que La Gota de Leche y la Casa Paquet, Miguel García de la Cruz. Su promotor fue Antonio Sarri, marqués de San Feliz. 
   Su estilo modernista destaca por los forjados, también por las formas y relieves de la piedra labrada en pilastras, capiteles y arcos. 
    Mientras fue el edificio de Siemens sus ventanas pasaron a ser de aluminio, lo que unido a la profusión de letreros y anuncios lo terminó desvirtuando.     
Rotonda desde la calle Corrida































Escudo del Marquesado de San Feliz igual 
al del palacio del Fontán. 
Portal de la calle Corrida
Línea de miradores angulares
sobre el portal









Al comenzar la obra  quedó al aire el antiguo rótulo de la calle de La Trinidad. Curiosamente esta casa se consideraba el comienzo de la calle Corrida.


Edificio original con una cúpula
 Foto de "Aquellas plazas,
aquellos 
parques.."  de Joaquín Aranda
                         

              

Edificio Siemens
Foto de "Las transformaciones en el
paisaje urbano de Gijón (1834-1939)"
de M. A. Sendín


























   Antonio Sarri y Oller, industrial y fundador del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Oviedo, poseía el título de Marqués de San Feliz. Su palacio de la plaza del Fontán de Oviedo tiene en la fachada el mismo escudo que esta casa.
                                                       
                                                           SAN BERNARDO 59

   Preparado para su futura rehabilitación se halla entre el Parchís y Begoña, frente al Albéniz, un edificio del arquitecto Mariano Marín Magallón. El mismo que cuenta en su haber con la casa de la cariátide en Cabrales 43 tratada en este blog el 3 de agosto de 2016.  
    Fue construido en 1903 para Virginia Rubiera.

















  Aunque la pésima foto de móvil no haga justicia a esta fachada es una de las más elegantes de este tramo de San Bernardo. Dispone de los miradores de madera originales y en el centro, una gran balconada con tres huecos que intercala postes de forja. El diseño de las rejas es una preciosidad modernista y se conservan en muy buen estado.  

    Su portal contiene todos los elementos de las casas de principios del siglo XX. Escalera de madera con barrotes de hierro, suelo de baldosa hidraulica de colores, cortaviento tras varios escalones y huecos para carboneras. Pero lo que más me gusta es el cristal con un dibujo grabado al ácido que se conserva en el cortaviento. 



                               

   La parte posterior tiene las galerías de madera clásicas en estas casas y, a pesar del abandono, se mantienen en estado aceptable. 


   .
Antigua numeración


              
    En los locales comerciales estuvo durante muchos años la tienda de Curtiplás y en uno de sus pisos tiene el centro de ensayos la Polifónica Gijonesa.

                                                          NUMA GILHOU 4

     Tras la Tesorería de la Seguridad Social de la plaza del Carmen hay un inmueble de tres plantas y buhardilla cubierto con una malla. La suciedad de sus muros y la estrechez de la calle lo hacen casi invisible. Sin embargo, quien mira hacia arriba o es vecino de la zona seguro que se ha fijado en su fachada. 
   Se construyó alrededor de 1910. Tiene ventanas por detrás a la calle Cervantes. Su frente está muy decorado  y lo que más destaca es el mirador y los adornos del 2º piso.

Numa Gilhou
Buhardilla con balcón circular


Mirador y huecos del segundo piso



Placa de Seguros La Estrella
Ménsulas y adornos de la ventana 
     
                                                       




















 En su bajo estuvo un local de fotocopias con mucha actividad en los años 90 al que se entraba por las dos calles. La fachada posterior no tiene interés.
    Está catalogado y según el anuncio de los pisos de nueva construcción parece que se mantendrá el estilo clásico de la fachada. 


                                           MARQUÉS DE CASA VALDÉS 2 y 4 

   Este original y bonito edificio, cerrado a cal y canto desde hace años, se encuentra actualmente vaciado y con la fachada apuntalada para su rehabilitación. 
   Llevará el nombre del arquitecto lucense que lo proyectó en 1914, Juan Álvarez de Mendoza.
     La parte de su larga fachada frente a la calle Eladio Carreño tiene vistas al mar. 
Los muros están cubiertos de azulejo blanco vidriado con algunas hileras verdes 
   Cuando se construyó estaba vigente el estilo modernista, de ahí la combinación de materiales como azulejo, madera, hierro y piedra labrada. 
Forja de los miradores y madera trabajada
Cada mirador lleva una hilera de azulejos
diferentes
Tres diseños de balcón

Molduras y adornos sobre los huecos del 3º y azulejos de color bajo la cornisa 

  
La forja de los balcones tiene flores inscritas en círculos. Muchas desaparecidas.

    Los laterales de la ménsula se adornan con círculos que se repiten en toda la decoración de piedra, madera y hierro.

 La decoración del portal también presenta círculos. A su derecha la placa del seguro. 



                                                                       Habrá que esperar para ver el resultado de las obras, los recrecidos acristalados o en bajocubiertas invisibles, las molduras que se mantienen limpias o se modifican.....en fin. 

Para quienes admiramos la obra de los magníficos arquitectos de finales del XIX y primera mitad del siglo XX  estas intervenciones siempre están llenas de incertidumbre. Puede mejorar nuestro patrimonio arquitectónico o desaparecer para siepre. ¡Toca esperar!

2 comentarios:

  1. A mi me produce la misma sensación que cuando talan un árbol centenario, ¡con lo que le costó crecer!, con estas casas pienso ¡Con el trabajo que costó hacerlas!. Sin hablar de su valor artístico. Menos mal que las fachadas las dejan y en el edificio Siemens creo que están rehabilitando el interior.

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