viernes, 19 de mayo de 2017

Cimadevilla, Gijón antiguo

   El nombre de Cimadevilla comenzó a utilizarse en el siglo XVII para diferenciar la ciudad antigua y el núcleo marinero de la zona que comenzaba a crecer conocido como Bajovilla. Así se explica en la Guía de Gijón de Moisés Llordén y Arturo Arias. 
   Además de la Cimadevilla marinera con el caserío que, aunque rehabilitado, conserva la fisonomía y plano del barrio de pescadores, se encuentran otros testimonios de la ciudad antigua. Capillas, casas nobles, cuarteles y posiciones defensivas, vestigios romanos e incluso una estatua del escultor vasco, Chillida.


                                                               LA CIUDAD ANTIGUA 
   Palacio de los Condes de Revillagigedo y Marqueses de San Esteban del Mar de El Natahoyo. La torre de la derecha es del XVI-XVII y el resto del conjunto es de principios del XVIII. Contrastan sus austeras torres almenadas con la variada decoración barroca, gótica y renacentista del cuerpo central. Detrás la Torre del Reloj. A la izquierda la estatua de Pelayo de 1891. A espaldas del palacio discurría la muralla romana.



   La Colegiata de San Juan Bautista, adosada al palacio de Revillagigedo, fue fundada alrededor de 1700. La torre de estilo barroco tiene almohadillado en las esquinas. Una portada lateral de columnas jónicas y un medio frontón con hornacina central, también tiene almohadillado a los lados. Al frente, unas escaleras la comunican con el muelle

   Museo Casa Natal Jovellanos. Edificio del XV- XVI donde nació y vivió Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811), escritor, jurista, político y una de las mentes más lúcidas del siglo XVIII. En este museo hay muebles, esculturas, pinturas y piezas arqueológicas. En la última planta está "El retablo del mar", obra en madera del escultor Sebastián Miranda que representa la Rula de los años 20 del pasado siglo en la que se pueden identificar personajes reales de Cimadevilla. Una visita indispensable
   Capilla de la Soledad construida en 1674 por los Valdés Llanos, familia cuya casa solar cercana tiene un patio de columnas digno de verse. Actualmente es un restaurante. La capilla muestra una fachada con puerta almohadillada y dos medallones con motivos bíblicos. Fue sede del gremio de mareantes


   Capilla de los Remedios anexa al Hospital de peregrinos (Casa Zabala). Fue reedificada en varias ocasiones. En este mismo lugar ya había un hospital y capilla destruidos a finales del XVI con motivo de una epidemia. Hoy custodia los restos de Gaspar Melchor de Jovellanos cuya casa natal está al lado. Fue sede del gremio de canteros 
   Fundación Alvargonzález en el Tránsito de la Corrada 1. Un edificio flanqueado por cortafuegos de finales del siglo XVII. Tiene los elementos de la casona asturiana, un gran alero, balconada y blasones y también una puerta partida y ventanas con marco de orejas muy elegantes. Aquí se conservan documentos de los Alvargonzález, una familia de marinos y navieros muy vinculada a la historia local.









    La Casa de Paquet frente al muelle es una obra del arquitecto Miguel García de la Cruz de 1918. Una construcción de estilo montañés con decoración renacentista en la que destaca el magnífico balcón de esquina.
  Perteneció a esta familia de armadores que mantiene la consignataria en el bajo, en el que también está el consulado de Francia. 

   La Casa de Nava en el corazón de Cimadevilla fue residencia de los Álvarez Nava desde el XVIII. Posteriormente se usó compo escuelas infantiles, luego como Juzgados y Magistratura, a continuación fue un Centro Cultural y de Servicios Sociales. Hoy este edificio con el aspecto de una casa noble asturiana alberga el Consejo Consultivo del Principado de Asturias. Este edificio cuenta con una entrada en este blog. 
   Casona de Jovellanos y Murallas romanas, Llamada así por haber pertenecido a esta familia, fue primero un horno de pan, luego albergó el convento de las Agustinas Recoletas y, lo más importante, fue el primer emplazamiento del Instituto de Naútica y Mineralogía fundado por Jovellanos. En primer plano, la recreación de las murallas. 
Otro tramo de las Murallas romanas tras el Palacio de Revillagigedo
                                                     

  
                                                                                                                                           Las murallas romanas son del siglo III-IV d. J.C. Han salido a la luz en los años 90 del pasado siglo durante las excavaciones dirigidas por la arqueóloga Carmen F. Ochoa. 
    El recrecido de una parte de la muralla y el dibujo en las baldosas del Campo Valdés permiten ver su recorrido y forma. 
  Una vez derruidas fueron elevándose construcciones sobre sus cimientos. La antigua Torre del Reloj, el Colegio Santo Ángel y la iglesia de San Pedro son algunas de ellas


   Batería Alta de Santa Catalina. Se conservan las construcciones que alojaban la artillería, cañones y obuses, un observatorio que sale hacia el mar bajo el Elogio del Horizonte, almacenes de munición y otras dependencias. Hay restos de las defensas desde el siglo XVII. Gijón por su posición frente al mar fue una plaza siempre expuesta a invasiones y ataques.

  La Batería Baja, junto a la Casa de las Piezas en la subida al Cerro por la calle Artillería, conserva también puestos artilleros con orientación oeste. Hoy está restaurado formando un pequeño parque que hay que recorrer hasta el borde del acantilado.  


                                                   En el lado opuesto del Cerro, frente al Club de Regatas, desemboca la calle Batería, donde estuvieron las defensas de Gijón que miraban al este.  

                  
   Elogio del Horizonte, monumental obra de hormigón del escultor vasco Eduardo Chillida. Levantada en 1990 hoy está totalmente incorporada al paisaje unbano. Encaramada en lo más alto del Cerro es visible desde muchos puntos. Su forma de círculo abierto anclado al suelo anima a colocarse en el centro y escuchar el mar. Un lugar único al que hay que acercarse. Siempre impresiona.  

Cimadevilla tiene mucho que ver. Cambia del día a la noche y del verano al invierno. Todo al alcance de nuestra vista.



No incluyo la Fábrica de Tabacos, antiguo Convento de las Agustinas Recoletas del siglo XVII, porque su rehabilitación lo mantiene oculto desde hace tiempo.    

sábado, 29 de abril de 2017

Cimadevilla, el barrio marinero

   En Cimadevilla, Cimavilla o el barrio alto... se encuentra el origen de la ciudad actual de Gijón. Un barrio que, gracias a la profunda recuperación de las últimas décadas, hace posible uno de los recorridos urbanos más completos de la historia local.
   Un paseo por Cimadevilla da a conocer calles y plazoletas del antiguo barrio marinero, casas con pasado noble de navieros, intelectuales y aristócratas, capillas de gremios, restos de murallas romanas, puestos defensivos cara al mar y un circuito alrededor del Cerro de Santa Catalina cuyo trazado discurre por los dos bordes marítimos. 

EL BARRIO MARINERO
Vista posterior de la torre de la Colegiata de San Juan Bautista y patio trasero del Palacio de Revillagigedo. Al fondo Casa de Paquet. A la derecha el recrecido de las murallas. La Colegiata y el patio del Palacio son dos de las entradas a Cimadevilla 
Fachadas posteriores de edificios de la plaza del Marqués vistas desde un rincón de la calle Recoletas



Casa de la plaza de la Soledad. A la derecha
una casa tan estrecha en la calle Rosario 

que parece medir la longitud de un remo. 
Eso dicen    


















Plaza del periodista Arturo Arias. A la derecha escaleras hacia la antigua Tabacalera



Dos imágenes de la calle Atocha. Escalera adosada típica en el barrio


Edificio de cuatro lados exentos. Por delante da a la plaza Arturo Arias y por detrás
 a la calle Vicaría. Su entrada es la escalera exterior y puerta antigua partida. En la parte de atrás tiene un mojón que protege la esquina

Una casa entre dos muros cortafuegos
que evitaban la propagación de incendios
en las plantas de madera  
Uno de los muchos rincones que quedaban al adaptarse la construcción a la forma del terreno 








    La actual torre del reloj se construyó en 1989 sobre los restos de la muralla romana. Es una recreación de la antigua torre, demolida en 1911, que ocupó primero el Ayuntamiento y después la cárcel.

   Actualmente es el Archivo Municipal. Custodia una parte importante de la documentación histórica de la ciudad, dispone de una hemeroteca y una fototeca, sala de consultas y una pequeña muestra museística. 
    El relieve y forma del Cerro de Santa Catalina y su orientación al mar condicionó la edificación que tuvo que amoldarse al terreno y protegerse del frío. No se puede olvidar que el Cerro es una pequeña península. Por eso cuando paseamos por el barrio es fácil tropezar con las soluciones constructivas que resolvían los problemas de su configuración abigarrada y en cuesta.
   Hay mojones en las esquinas que protegían de los golpes de las carretas, muros de contención para resguardar las viviendas que quedaban bajo el nivel de las calles que subían al Cerro, escaleras que salvaban desniveles, anchas medianeras de piedras que separaban las casas. 

Escalera entre la calle Oscar Olavarría
 y la plaza de la Corrada




Muro al final de la calle Eladio Verde. 
Subida a La Atalaya

Cortafuegos en la calle Rosario. A la 
izquierda mojones en Óscar Olavarría
y Vicaría

Calle Rosario con dos plazas a su izquierda. La Corrada, donde se celebraron las primeras corridas de toros, y el ensanche final de la misma calle Rosario

Calle Batería, llamada así por estar aquí una de las posiciones de la artillería. A la izquierda viviendas para marineros de promoción pública que fueron gestionadas desde 1947 por la Cofradía de pescadores 
   Junto a la Rula, que así se llamó siempre en Gijón a la lonja, están las rampas en las que recalaban las lanchas con la pesca. Hombres y mujeres la metían en las cajas para rular, la acompañaban con el hielo de su fábrica y, una vez subastada, la llevaban a las bodegas situadas por encima de la cuesta del Cholo y en la plaza de la Soledad. 
   La Rula y sus alrededores donde se concentraron durante siglos las faenas marineras es actualmente una zona de ocio con bares y terrazas, punto de reunión de gente de todas las edades.  
La Rula a la derecha con una de sus rampas. Al fondo la cuesta del Tránsito de las Ballenas. A la izquierda un centro de Sanidad marítima y las oficinas, hoy trasladadas al Musel, de la Autoridad Portuaria. Un paseo tranquilo una mañana de abril de 2017

La rampa de la Rula a la derecha. Al fondo las Cuestas del Cholo y de las Ballenas. Detrás el barrio de Cimadevilla. A la izquierda el edificio de la Autoridad Portuaria
Un paseo muy animado un atardecer de abril de 2017
   Entre los muchos libros que hablan de Cimadevilla y la vida marinera, hay uno de fotos del año 1984, Andar y ver Cimadevilla de José A. López Urrutia y Emilio Cueto Pérez. En él se puede constatar el cambio radical del barrio. 

  En los últimos veinticinco años han desaparecido prácticamente todas las huellas de la actividad pesquera y ha pasado a convertirse en un barrio en que abundan los restaurantes, terrazas, bares y sidrerías. En verano es una cita ineludible. En invierno empieza a serlo.
   
    Pero eligiendo las horas de acuerdo al gusto de cada cual este obligado paseo resulta interesante y muy entretenido. 
  Esta es una Cimadevilla, falta la otra, la de las grandes casonas, capillas, puestos militares, restos romanos.... 
      Para otro día.  

lunes, 17 de abril de 2017

Ezcurdia 16. Juan Miguel de la Guardia

   Juan Miguel de la Guardia, arquitecto municipal en Oviedo, proyectó para Gijón dos importantes obras. Un edificio de viviendas frente a la playa, en Ezcurdia 16, en el que los rostros de mujer de los balcones son su rasgo más característico. El otro es un palacete de la calle Uría donde actualmente está el hospital de la Cruz Roja. 
    Ambas destacan por la belleza de sus fachadas. 
Segunda planta con caras en los arcos, pilastras y modillones, forjados en el balcón y dibujos al ácido en los cristales del montante


Balcón de la primera planta con pilastras y rostro de mujer
Ezcurdia 16
Reflejo de la Cruz Roja 

   De la Guardia, arquitecto y urbanista, diseñó en Oviedo sus edificios más emblemáticos y planeó el trazado urbano del siglo XIX tal y como lo conocemos. En la calle Uría, Fruela, Argüelles, Pelayo, Conde de Toreno.... podemos ver muchas de sus construcciones, el Palacio de la Diputación, el desaparecido y batallado palacio de Concha Heres y muchas otras que le dan su aire cosmopolita. 


   La casa de Ezcurdia 16 está integrada en la manzana que se conoce como el martillo de Capua.  Posee una cuidada fachada repleta de piezas ornamentales.  
Detalle de la figura del primer piso
(Fotografía de Carmen Carriles)

Detalles de la cabeza y el ropaje 

Curiosa posición de las 
volutas y los ropajes 




Modillones centrales del segundo piso. A la derecha 
ménsula y adorno de cornisa










      
   Este edificio fue encargado por José de Cima García y proyectado por Juan Miguel de la Guardia en 1894. Consta de cuatro plantas con viviendas, una buhardilla y un sótano que aisla de la humedad. 
   En la composición de su fachada delantera hay diversos materiales, según el gusto modernista, piedra, madera, hierro, cristal ....
Balcón del segundo piso. A la derecha un adorno vegetal

                                      

   Aparecen también en piedra, grecas, cornisas, ménsulas y molduras.
   En el proyecto hay miradores sólo en las dos primeras plantas y serían de hierro. Se entiende que al estar frente al mar se sustituyeron con el tiempo por los actuales de madera que tienen poco que ver con esta preciosa fachada. 
La parte superior tiene un festón floreado de
azulejos entre piezas de madera  

Los miradores descansan sobre una repisa 
    
  

 La fachada trasera de galerías está orientada a la parte más soleadas y se encuentra muy deteriorada. Da a una ciudadela. 
   El aumento de la población de Gijón como consecuencia del desarrollo industrial del siglo XIX obligó a construir todo tipo de viviendas. Este es uno de los casos en que las viviendas de los trabajadores se instalaban en patios de manzana compartiendo solar con las de la burguesía. 


   En el primer plano de la foto está la ciudadela de Celestino Solar de la calle Capua y detrás las galerías de Ezcurdia 16. Arriba asoma el casetón de la buhardilla.























    





      En el Archivo Municipal de Gijón está el proyecto de Juan Miguel de la Guardia, fechado en 1894, en él se ven los miradores del primero y segundo piso  con una  factura que nada tiene que ver con la actual.
    También está el plano del interior en el que se destina un espacio mínimo al aseo. En esta época el agua corriente en las viviendas era poco frecuente.  
  Un detalle interesante en la solicitud de licencia de construcción es la referencia a la ubicación, "frente al balneario La Sultana". 
Imágenes de portal con el techo
decorado y con adornos en los muros  
Antigua puerta. El basamento, igual al de
Cruz Roja, imita sillares

El interior de la casa, que estuvo habitada hasta el año 2004, tiene los techos de varias habitaciones de cada uno de los pisos decorados con pinturas. Se atribuyen al pintor Ventura Álvarez Sala. También un arco muy bonito que divide una de las habitaciones italianas que dan a la playa y algunas puertas con montante de cristal con dibujo.

Foto de Carmen Carriles.
Habitación italiana con arco y techo
decorado




Dibujo de cristal 


  Indudablemente es una casa que resiste muy bien sus más de 120 años. Ya quedan pocas. Tiene protección oficial para su interior y esperemos que su rehabilitación no se demore. En su fachada ya se anuncian futuras viviendas. ¡Ojalá las veamos pronto!.
     Es otra de las joyas de Gijón que tanto nos gustan. 

   




Pasear ante esta casa y las cercanas que forman el martillo de Capua permite volver a otra época. 

Leo en el periódico La Nueva España de 9 de julio de 2000 un artículo de M. Castro en el que dice " el edificio...promovido a finales del siglo XIX por José Cima García, alcalde de Oviedo, como casa de veraneo frente al balneario de La Sultana, en la playa. Fue residencia del músico Julián Orbón"