miércoles, 23 de noviembre de 2016

Edificio de Almacenes Simeón

  En las últimas décadas del siglo XIX se fue configurando el centro de la ciudad con el trazado y alineación de diferentes calles, una de ellas la calle Munuza. En este mismo periodo tiene lugar el retorno de los capitales indianos, con el consiguiente aumento de las inversiones inmobiliarias. 

   Como consecuencia de todo esto, en el tramo de Munuza comprendido entre las calles San Bernardo y Moros se va a construir un conjunto de edificios de importante valor arquitectónico: los antiguos Almacenes Simeón, el Banco de Gijón, la casa número 1 cuyo bajo ocupó la Droguería Asturiana, la número 3 en la que se mantiene dicho  comercio, y la casa de esquina con Moros que fue taller de joyería.

    Los Almacenes Simeón estuvieron durante años en el bajo de un monumental edificio al principio de la calle. 
Se construyó sobre una finca de la familia Suárez Infiesta que tenía casa, panera y
pozo. Se conocía como "casa del Probón"  ("Gijón en el recuerdo", V. Labrada) 
   Fue uno de los primeros edificios de gran tamaño, con cinco plantas y catorce viviendas comunicadas por escaleras y ascensor. Gumersindo García Cuervo fue su promotor. 



  Presenta un aspecto grandioso y el arquitecto Luis Bellido volcó en él su formación y gusto por el estilo clásico.  


   Tiene tres fachadas de sillares, a la calle San Bernardo, Munuza y La Merced y en cada una de ellas hay columnas, arcos, balaustradas de piedra, grecas, cornisas, ménsulas, pilastras, capiteles con volutas y muchos y variados motivos decorativos. 
En la parte inferior se ven capiteles y decoración vegetal y bajo la repisa superior, ménsulas sobre pilastras. La rejería del balcón se limita con muretes 

                        
   Los miradores de metal tienen una decoración distinta en la parte superior y en las esquinas de cada planta. También hay diferencias en los balcones. 



 







 








  Los remates del edificio alternan frontones con forma de concha, flanqueados por copones, y tramos de balaustrada. Bajo la cornisa varias cartelas con las iniciales GC del propietario. La misma decoración rodea las dos cúpulas que coronan las rotondas de las esquinas. 


  Cuando en 1901 se construye este edificio, los promotores invertían sobre todo en casas de dos o tres plantas. Este es uno de los primeros grandes edificios de viviendas para gente adinerada que se instalaba en el centro urbano. 


   Todas las plantas con diseños distintos reúne los miradores, balcones, ventanas, forjados o detalles decorativos más suntuosos en los primeros pisos. 


   



   Entre las curiosidades del edificio, además de las doce cartelas con las iniciales GC en las tres fachadas y en el montante del cortavientos del portal, está el sistema de bajantes empotrado en los muros y protegido con unas grapas de metal muy originales.  

 


Cúpula vista desde una
azotea




Detalle decorativo en la
planta baja
Portal en San Bernardo 30

    En el interior del bajo comercial, se pueden contemplar las grandes columnas de hierro que soportan el edificio y que proceden de la fundición La Unión Industrial de Oviedo.
    También se conservan en las paredes trozos de los mosaicos que decoraban Almacenes Simeón.





A este enorme local se trasladó la Oficina Central de Correos de la plaza del Seis de Agosto durante su rehabilitación. Posteriormente fue oficina de la Agencia Tributaria hasta la inauguración de la nueva sede en la calle Marqués de San Esteban. Actualmente hay un Opencor. 

A pesar de ser una construcción de gran envergadura está situada entre calles estrechas. Sin embargo el mirador perfecto para rastrear cada rincón está en la calle La Merced, frente a la fachada del mediodía. Una zona luminosa, con algo de distancia,  muy poco tráfico y bastante tranquilidad. 

domingo, 6 de noviembre de 2016

Los Patos

  Cuando en 1868 se derribaron las fortificaciones de Gijón uno de los espacios liberados se convertió en el parque de Begoña; en un lateral había una pequeña plaza conocida como los Campinos de Begoña.
   
  Aquí se construye en 1929 una pérgola con estanques para patos, al tiempo que se embellece el resto del parque con árboles, parterres, farolas, cenadores y bancos.
  Por esta razón se da tantas veces a este lugar el nombre de Los Patos. 
   
La iglesia de San Lorenzo también se construyó en terreno de las antiguas fortificaciones
   La pérgola la diseñó el entonces concejal de Jardines del Ayuntamiento, Arturo Truan, y se convirtió en uno de los espacios públicos más populares.










   En Los Campinos, en 1930, se inauguró la traída de aguas del manantial de Perancho (Nava).

  El acto consistió en abrir ante la ciudadanía dos enormes grifos en el estanque.

      En 1968, casi cuarenta años después, la pérgola fue derribada para construir en su lugar una anodina plaza dedicada al Alférez Provisional.

    En 1992 se lleva a cabo la remodelación del parque de Begoña y se incluye, por suerte para Gijón, una réplica de la pérgola de Arturo Truan.  Es la que hoy conocemos.

La pérgola con forma de H está alineada con un tramo de Begoña

Edificios de la calle Covadonga. Delante, con color rojo de otoño, los liquidámbares 
   Está recubierta de azulejo blanco y cobalto con un dibujo geométrico. El suelo de baldosa también reproduce el antiguo.
   La cubierta de vigas de madera con enredaderas da sensación de pasadizo. 



















                                        

    
     Los pilares de la pérgola descansan en un estanque con cubetas de nenúfares.
    Alrededor hay bancos, árboles y terrazas de verano e invierno que aprovechan la buena orientación.
     En una de las columas, esta placa recuerda su origen.


   La calle Covadonga es un eje de paso casi obligado para quien se mueve por el centro.
  Así que en algún momento hay que cruzar la pérgola, sentarse en uno de sus muretes y mirar los edificios que la rodean. Con tiempo porque hay cosas muy interesantes.
   
Covadonga 29. Edificio de 1940 de los arquitectos del Busto, Manuel y Juan 
Manuel. Hay que fijarse en las ventanas del eje derecho con el nombre de los arquitectos,
la ventana ovalada de la torre, la greca y las pilastras decoradas
Edificio de 1898 del arquitecto Mariano Marín Magallón para Dionisio Cifuentes. En lo alto
de la rotonda aparecen las iniciales DC y en el remate de la calle Covadonga la fecha. 

Hay que pararse en los miradores de hierro y cristal y la rejería

Casa de finales del XIX. En la rehabilitación se le añadieron dos plantas. 
En el bajo estuvo durante años la tienda de deportes Garaje Covadonga  
Iglesia de San Lorenzo. Estilo neogótico. 
Obra de finales del XIX del arquitecto Luis Bellido. 
Reconstruida en 1940

Un edificio moderno en consonancia con los de alrededor. Ante él hay hileras de robles americanos y tuliperas de Virginia cerrando ese lateral 

 Las fotografías en blanco y negro de la inauguración en 1930 de la traída de aguas, pertenecen al libro "Historia de Gijón en Fotografías. Siglo XX", de Juanele. 
  La de Los Patos anterior al derribo en 1968 es de Gonzalo del Campo Castillo.
  La situada a la izquierda es de Constantino Suárez en 1929. ¡Cuántos niños! 




Otoño de 2016