lunes, 13 de febrero de 2017

Marqués de San Esteban 27

  Un edificio de Manuel del Busto reabrirá como hotel de diseño en pleno centro (El Comercio, 17 de enero de 2017)
   El edificio de viviendas al que hace referncia la noticia está en el número 27 de la calle Marqués de San Esteban y tiene fachada a otras dos calles, Almacenes y Pedro Duro.
   Fue proyectado por los arquitectos Manuel del Busto y su hijo Juan Manuel del Busto. Una construcción singular que ya empezaba a mostrar síntomas de abandono.
Fotografía realizada por Javier García en 2006, al año siguiente del derribo del l edificio de Aduanas
   En la década de los 30 se empiezan a levantar casas que rondan los 25 metros de altura, por lo que cambian los materiales de construcción y se utilizan desde entonces hierro y hormigón armado para los cimientos y el armazón. Fue a uno de sus antiguos propietarios, Ángel Varela, a quien oí decir que ésta era una de las primeras con estructura de hierro. Hasta entonces el esqueleto de las casas era de madera. 
Confluencia de las calles Marqués de San Esteban y  Pedro Duro. Las dos esquinas
hacen rotondas rematadas por una torre 
   El proyecto que se encuadra en el estilo Art Decó se desarrolla entre 1931 y 1933 y pertenece al estudio de los Busto, padre e hijo. Una obra residencial para el promotor Bernardo Madiedo. 

    Los torreones, muy visibles desde la calle, tienen una serie de cabezas que remiten al arte precolombino. Algunas recuerdan a guerreros olmecas y se repiten en las dos torres, adornando unas columnas que se elevan como almenas.                   






















En cada columna hay una o dos cabeza y los entrepaños se asemejan a relieves aztecas 
Vista de un torreón desde la terraza de Pedro Duro. 
   El conjunto de rejas que completa las terrazas y adorna los balcones también presenta dibujos Art Decó y es otro de sus magníficos elementos decorativos. 
Terraza de Pedro Duro
Terraza de la fachada de Marqués de San Esteban 
El balcón circular de la rotonda es una de las piezas más llamativas del piso principal.
Debajo, los huecos del entresuelo se enmarcan con festones y tienen unas ventanas 
de madera y unas barandillas diferentes al resto de las plantas  
Un pequeño balcón ocupa un lugar destacado 
 en la planta principal
   Dice Héctor Blanco sobre este edificio en su libro El Gijón de Manuel del Busto que es "uno de los mejores inmuebles con que cuenta la ciudad" destaca su estudiada composición, la solución de las esquinas con rotondas coronadas por torres y lo visible que resultan desde el exterior las funciones de sus plantas para comercios, oficinas y viviendas.


Las ventanas de la cuarta planta, tanto en los miradores como en las rotondas, presentan una forma muy original con los laterales rebajados formando zig zag y la parte superior decorada.

Detalles de terrazas y rotondas




Detalles del edificio. Algunos se conservan especialmente bien en la calle Almacenes 

Las esquinas de los dos últimos pisos concentran gran cantidad de adornos 
Edificio en los años 30. Foto de "Manuel del Busto" de de Rosa M. Faes 

    INTERIOR

 Las rejas del portal de hierro forjado que protegen los grandes lienzos de cristal tienen el diseño en zig zag que se repite en otros elementos. Tanto en el cortavientos como en los cristales emplomados de los lados se ven los mismos rebajes hacia arriba.


Ventanas con cristales emplomados en
 las escaleras



Puerta de vivienda con
cuarterones en zig zag
Antiguo ascensor lojado en
el patio central
Timbres del portal donde aparece
el principal antes del 1º 
Mirilla de la época

    






















Poco a poco desaparecen las obras de los grandes arquitectos que en la primera mitad del siglo XX conformaron Gijón. Este edificio no llega a los 100 años y su construcción, sólida y resistente, no justifica su demolición interior. No existe apoyo económico para mantener el uso residencial en estos edificios con lo que su supervivencia tiene los días contados. Según la noticia, se respetará el exterior y algún elemento  interior en la construcción del nuevo hotel. ¡Ojalá!

   Durante años aquí estuvo la cafetería Favila con Cayetano al frente, estupendo lugar de café y pinchos para quienes trabajaban en las oficinas de la zona. Luego llegó la cafetería Malony. A su lado estaba la librería San Esteban, especializada en temas naúticos, hoy en un edificio cercano. Por último, el mayor local que se extendía por la calle Almacenes lo ocupaba SUAFER Aislamientos Industriales.  

   Sobre este edificio y otros del mismo arquitecto está el libro "Manuel del Busto" de Rosa M. Faes y "El Gijón de Manuel del Busto" de Héctor Blanco. Indispensables como fuente de documentación, además de entretenidos, por la cantidad de información, fotografías y planos que aportan.