domingo, 19 de marzo de 2017

Contrueces

   En el tramo final de la Avenida Schultz y a la altura de la plaza Ingeniero Orueta sale un ramal a la izquierda que toma el nombre de Carretera del Obispo. Es el camino antiguo que se dirigía al Santuario de Contrueces. 
   Si seguimos esta vía llegamos a la iglesia de Nuestra Señora de Contrueces y  al palacio de verano del Obispo de Oviedo, de donde viene su nombre. 
A la izquierda el santuario, de frente el antiguo palacio episcopal y a la derecha, tras las almenas, la carretera del Obispo
Carretera del Obispo en Contrueces






   Durante años esta carretera fue una salida urbana de poco tráfico y con muchas casas unifamiliares a los lados. Hoy, la sucesión de nuevas urbanizaciones hace olvidar que por ella se iba al palacio del Obispo.



Carretera del Obispo y antiguo palacio
   En este enclave tuvieron lugar durante doscientos años ferias y romerías de gran popularidad. Durante las fiestas de la Virgen de agosto se veneraba en este santuario a la patrona de Gijón. El resto del año era lugar de peregrinación y destino de excursiones y paseos ya que su altura lo convertía en un mirador privilegiado sobre la ciudad. 
Santuario de Nuestra Señora de Contrueces
Pretil rodeando la entrada
   
   La iglesia está construida sobre una capilla del siglo X. La edificación actual data del XVII. Tiene planta en forma de cruz griega. Conserva pinturas e imaginería del XVII, un retablo barroco y una cúpula decorada digna de verse. La alta fachada termina en un campanario con tres arcos.

Losas del suelo del antiguo pórtico
                           
   Frente a la iglesia y en los laterales se conserva un pretil de piedra que cerraba un espacio cubierto y que tiene bancos a ambos lados. Aquí, como en otras iglesias de Asturias, hubo un pórtico de madera o cabildo donde se reunian los vecinos. 
El recinto del Santuario está rodeado de un muro de piedra con almenas del siglo XVIII
   Compartiendo espacio con el santuario existió una Casa de Novenas. Era una pequeña construcción que servía para alojamiento y rezos de peregrinos. Al ser un centro religioso con mucha tradición también era visitado por el obispo de Oviedo que, con el tiempo, la amplió y mejoró convirtiéndola en el palacio episcopal de verano durante el siglo XVIII.
Este lugar lo ocupó la Casa de Novenas, después el palacio del Obispo y hoy 
el Colegio de Educación Infantil del Corazón de María.
Casa de Novenas y cierre lateral que se abría a una huerta. Por abajo pasa la autovía minera 





El cerramiento con cadenas por el lado de la carretera marcaba los límites de la jurisdicción civil. Creo que en Oviedo frente a la Universidad de la calle San Francisco también existieron. En Gijón se conservan en el colegio de la Inmaculada.
Foto antigua de la Enciclopedia Asturiana en la que se ve la huerta en primer plano 

   La desamortización de Mendizábal en 1836 dejó el palacio en manos privadas. Primero fue de Servando Ruiz Gómez que, siendo Ministro de Hacienda, alojó a la reina Gobernadora y a su marido el duque de Riansares (ver en este blog "La Quinta del Duque") en 1852 durante su visita para inaugurar el ferrocarril de Langreo. Después perteneció a la familia Las Clotas. Desde 1947 es de la Orden de los Claretianos del Colegio Corazón de María. 
   Aquí tienen su Colegio de Educación Infantil cuya ampliación sobre la antigua huerta hizo desaparecer para siempre la espectacular vista que este conjunto ofrecía.  
Vista de la iglesia y palacio desde la carretera de Pola de Siero después de la construcción del nuevo Colegio de Educación Infantil 
  Al otro lado de la carretera del Obispo se conservan casas y un muro que estaban vinculados al palacio. Todavía se pueden observar las cresterías de madera de los aleros, los recercos de ladrillo de los huecos muy bien conservados y algunas almenas.




                                                                        INTERIOR


   A los padres claretianos tengo que agradecer la autorización para ver y fotografiar el interior del antiguo palacio y la iglesia. Ambos excelentemente conservados.

Nave central y capillas laterales
Crucifijo del siglo XIV. Una talla de 
madera que estuvo oculta hasta los 50
con forma de imagen policromada  


Cúpula con pinturas de mucho colorido de mártires y santos en círculos concéntricos. Situada sobre la cabecera y el retablo 
   El antiguo palacio tiene instaladas aulas de educación infantil. En el vestíbulo, además de la doble escalera de madera trabajada, se conservan elementos decorativos.   
   Dispone de un pequeño patio central alrededor del que se distribuyen espacios escolares.

Doble escalera con base de cuadrículas
Pasillo que rodea el patio central

   Todo el conjunto es muy interesante, ideal para un paseo tranquilo, agradable y silencioso a veces. No se puede olvidar que es un colegio con campo de futbol incluido.

   
Vestíbulo on columnas, virieras y frontones sobre las puertas
   Este es otro de los rincones que tienen algo especial y a los que merece la pena acercarse. 

viernes, 3 de marzo de 2017

Edificios centenarios. Obras

   Varios edificios del centro están en obras. Todos con más de 100 años y todos parados y semivacíos a la espera desde hace tiempo de una intervención. 
    El hecho de formar parte del Catálogo Urbanístico de Gijón debería protegerlos, al menos su exterior que en definitiva es lo que contribuye a mejorar el aspecto de la ciudad. 

CORRIDA 1

   El proyecto de 1911 es del mismo arquitecto que La Gota de Leche y la Casa Paquet, Miguel García de la Cruz. Su promotor fue Antonio Sarri, marqués de San Feliz. 
   Su estilo modernista destaca por los forjados, también por las formas y relieves de la piedra labrada en pilastras, capiteles y arcos. 
    Mientras fue el edificio de Siemens sus ventanas pasaron a ser de aluminio, lo que unido a la profusión de letreros y anuncios lo terminó desvirtuando.     
Rotonda desde la calle Corrida































Escudo del Marquesado de San Feliz igual 
al del palacio del Fontán. 
Portal de la calle Corrida
Línea de miradores angulares
sobre el portal









Al comenzar la obra  quedó al aire el antiguo rótulo de la calle de La Trinidad. Curiosamente esta casa se consideraba el comienzo de la calle Corrida.

Edificio original con una cúpula
 Foto de "Aquellas plazas,
aquellos 
parques.."  de Joaquín Aranda
                       

              

Edificio Siemens
Foto de "Las transformaciones en el
paisaje urbano de Gijón (1834-1939)"
de M. A. Sendín


























   Antonio Sarri y Oller, industrial y fundador del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Oviedo, poseía el título de Marqués de San Feliz. Su palacio de la plaza del Fontán de Oviedo tiene en la fachada el mismo escudo que esta casa.
                                                       
                                                           SAN BERNARDO 59

   Preparado para su futura rehabilitación se halla entre el Parchís y Begoña, frente al Albéniz, un edificio del arquitecto Mariano Marín Magallón. El mismo que cuenta en su haber con la casa de la cariátide en Cabrales 43 tratada en este blog el 3 de agosto de 2016.  
    Fue construido en 1903 para Virginia Rubiera.

















  Aunque la pésima foto de móvil no haga justicia a esta fachada es una de las más elegantes de este tramo de San Bernardo. Dispone de los miradores de madera originales y en el centro, una gran balconada con tres huecos que intercala postes de forja. El diseño de las rejas es una preciosidad modernista y se conservan en muy buen estado.  

    Su portal contiene todos los elementos de las casas de principios del siglo XX. Escalera de madera con barrotes de hierro, suelo de baldosa hidraulica de colores, cortaviento tras varios escalones y huecos para carboneras. Pero lo que más me gusta es el cristal con un dibujo grabado al ácido que se conserva en el cortaviento. 



                               

   La parte posterior tiene las galerías de madera clásicas en estas casas y, a pesar del abandono, se mantienen en estado aceptable. 


   .
Antigua numeración


              
    En los locales comerciales estuvo durante muchos años la tienda de Curtiplás y en uno de sus pisos tiene el centro de ensayos la Polifónica Gijonesa.

                                                          NUMA GILHOU 4

     Tras la Tesorería de la Seguridad Social de la plaza del Carmen hay un inmueble de tres plantas y buhardilla cubierto con una malla. La suciedad de sus muros y la estrechez de la calle lo hacen casi invisible. Sin embargo, quien mira hacia arriba o es vecino de la zona seguro que se ha fijado en su fachada. 
   Se construyó alrededor de 1910. Tiene ventanas por detrás a la calle Cervantes. Su frente está muy decorado  y lo que más destaca es el mirador y los adornos del 2º piso.

Numa Gilhou
Buhardilla con balcón circular


Mirador y huecos del segundo piso



Placa de Seguros La Estrella
Ménsulas y adornos de la ventana 
     
                                                       




















 En su bajo estuvo un local de fotocopias con mucha actividad en los años 90 al que se entraba por las dos calles. La fachada posterior no tiene interés.
    Está catalogado y según el anuncio de los pisos de nueva construcción parece que se mantendrá el estilo clásico de la fachada. 


                                           MARQUÉS DE CASA VALDÉS 2 y 4 

   Este original y bonito edificio, cerrado a cal y canto desde hace años, se encuentra actualmente vaciado y con la fachada apuntalada para su rehabilitación. 
   Llevará el nombre del arquitecto lucense que lo proyectó en 1914, Juan Álvarez de Mendoza.
     La parte de su larga fachada frente a la calle Eladio Carreño tiene vistas al mar. 
Los muros están cubiertos de azulejo blanco vidriado con algunas hileras verdes 
   Cuando se construyó estaba vigente el estilo modernista, de ahí la combinación de materiales como azulejo, madera, hierro y piedra labrada. 
Forja de los miradores y madera trabajada
Cada mirador lleva una hilera de azulejos
diferentes
Tres diseños de balcón

Molduras y adornos sobre los huecos del 3º y azulejos de color bajo la cornisa 

  
La forja de los balcones tiene flores inscritas en círculos. Muchas desaparecidas.

    Los laterales de la ménsula se adornan con círculos que se repiten en toda la decoración de piedra, madera y hierro.

 La decoración del portal también presenta círculos. A su derecha la placa del seguro. 



                                                                       Habrá que esperar para ver el resultado de las obras, los recrecidos acristalados o en bajocubiertas invisibles, las molduras que se mantienen limpias o se modifican.....en fin. 

Para quienes admiramos la obra de los magníficos arquitectos de finales del XIX y primera mitad del siglo XX  estas intervenciones siempre están llenas de incertidumbre. Puede mejorar nuestro patrimonio arquitectónico o desaparecer para siepre. ¡Toca esperar!