viernes, 28 de octubre de 2016

El Bibio

      En los paseos fuera del casco urbano siempre se encuentran cosas interesantes para mirar.
       El Bibio es una zona que aunque está encerrada entre dos vías de mucho tráfico, tiene varias calles de pequeñas viviendas con jardín. Adentrándose un poco y callejeando se comprueba que conserva parte del aspecto apacible que tuvo en su origen.  
    Desde la plaza Arquitecto Manuel del Busto, frente a la plaza de toros, se puede empezar por una manzana rodeada por completo de chalés con diferentes estilos. Sólo un bloque de pisos frente al colegio de La Asunción rompe desde hace años esta pequeña colonia. 


Un chalé de estilo montañés, con torre de tejado a cuatro aguas y grandes aleros

La inclinación del tejado, la gran chimenea, la disposición de las ventanas y el color blanco contribuyen a su estilo de casa de campo inglesa. Construida en 1922 por el arquitecto Manuel del Busto

Este chalé con el ladrillo como único material también recuerda las casas inglesas. Se construyó alrededor de 1933
    Cuando se hicieron en Poniente los edificios barco, con una fachada curva en forma de proa orientada al mar, parecían algo novedoso. Sin embargo en los años 30 y 40 varios arquitectos, entre ellos Manuel del Busto, Cabello Maiz y Díaz Fdz.-Omaña, ya utilizaron elementos de barco en sus construcciones. En las casas de El Bibio se pueden encontrar ventanas de ojo de buey, escaleras y barandillas metálicas, barrotes tubulares, viseras, o cuerpos curvos como proas o puentes de barco.    


Esta casa de estilo racionalista con su cuerpo circular estaría en el grupo de las casas
barco. Fue construida para vivienda de alquiler por Manuel del Busto en 1934. 

Otra casa con elementos de barco. Un cuerpo  y una terraza circular sobresaliendo de la
fachada. También construida por Manuel del Busto en 1933 como vivienda de alquiler. 
Esta casa de estilo racionalista y con elementos de barco, cuerpos curvos, visera,
barandillas metálicas, fue obra de Pedro Cabello Maíz. Se construyó en 1939. 
Este edificio de estilo racionalista está estupendamente conservado. También presenta balcones con barandillas de metal tubulares y terraza en curva . Es del arquitecto Avelino Díaz Fernández-Omaña. 1933
     Se puede seguir el paseo por detrás del colegio de La Asunción, por las calles Fernando el Santo, San Paulino, Santa Rufina o San Avelino para echar un vistazo al resto de casas ajardinadas que también han sobrevivido frente a las nuevas urbanizaciones de alrededor. 
    El Bibio, prácticamente dentro de la ciudad, se ha mantenido como una zona urbana acogedora y tranquila. Un recorrido por sus calles para ver edificios y jardines es un paseo muy entretenido.   

martes, 18 de octubre de 2016

Hogar maternal

     El Hogar Maternal e Infantil, actualmente Servicios Municipales y de Urbanismo, se inaugura en 1949 con el impulso del médico pediatra Don Avelino González para continuar la obra iniciada 20 años antes con la Gota de Leche. En ésta se atendían los partos y se cuidaba el estado de salud de las madres y recién nacidos. Faltaba, por tanto, un centro para acoger a mujeres embarazadas y a la población infantil que en aquellos años estaban en situación de pobreza y necesidad.  
       
Hogar Maternal e Infantil visto desde la Gota de Leche
    El edificio es de estilo racionalista. Tiene una torre recubierta de pavés por dentro de la cual discurre la escalera. La parte posterior, orientada a la calle Maternidad, es un bloque rectilíneo con ventanas de formas variadas. En la anterior hay un cuerpo en curva y una gran rotonda. Sus amplios huecos acristalados permiten la entrada de mucha luz. 

Torre de la escalera
Calle Maternidad

    El arquitecto Pedro Cabello Maíz diseñó un centro funcional, con dependencias claras y espaciosas para diversos usos como escuelas maternales, comedores para embarazadas y madres lactantes, dormitorios, cuartos de baño, cocina, etc.
    Aun conserva, además de su distribución original, pinturas, azulejos, lámparas, baños y puertas que recuerdan los años 40.    
Leyenda a la entrada del Hogar Maternal




   El Hogar tenía un comedor para embarazadas y madres lactantes. Servían hasta dos comidas diarias a madres necesitadas. 


   La mortalidad infantil era muy alta. Las enfermedades, desnutrición y falta de higiene eran las causas más frecuentes.  Se promovía la lactancia materna con la vigilancia de la alimentación.






   Estos murales de consejos y reflexiones, muy del estilo del pediatra Don Avelino González, se encuentran en el vestíbulo donde hoy está un Registro Municipal.
     Están hechos en la fábrica de cerámica de Talavera, Ruiz de Luna. 



           SALA DE JUEGOS Y ESCUELAS MATERNALES DE LA PRIMERA PLANTA




  La rotonda se utilizaba como sala de juegos. Conserva estas pinturas que ocupan la parte de arriba del zócalo.  





   Actualmente adornan despachos y oficinas de los Servicios de Urbanismo y se encuentran en buen estado










  Explicaban normas de higiene y de seguridad con dibujos infantiles que   llamaban la atención

  La higiene era una pieza básica en la prevención de enfermedades. 










  
  Había también dos Escuelas para niños y niñas de 3 a 7 años cuyas madres eran trabajadoras 




  En la habitación contigua había una Escuela Maternal decorada con el abecedario, conservada también en buen estado.
Escuela Maternal en los años 50. Fotografía del libro  "La protección social de la infancia en Gijón"
Actuales Servicios de Urbanismo





   Esta sala está comunicada por puertas correderas con otra Sala Escolar en la que se encuentran los números. 
Cada número se acompaña de una leyenda  




   Están repartidos en los cuatro lados de una habitación 
Sobre el dintel de cada puerta aparece una pintura
de un bebé
   En perfecto estado se conservan también los baños, pasillos, puertas de madera, escaleras de mármol y barandilla metálica, lámparas y muchas piezas más.  

Baños que conservan los 
elementos originales


Puertas de madera y un único
modelo de lámpara
Escalera con rejería de dos metales y al 
fondo cristales de pavés

TERRAZA

   La rotonda de la última planta era el espacio destinado a tomar el aire y el sol, una costumbre acorde con el espíritu pedagógico más avanzado de la época y afín al pensamiento de Don Avelino. Consideraba los hábitos higiénicos y saludables algo básico en el desarrollo físico y psicológico de la infancia. 





Terraza con columnas que en los 40 ya estaban cubiertas de vegetación y cuyas bases 
son las macetas para las plantas 
Paneles de cerámica enmarcados en
piedra 
Bancos situados alrededor de la rotonda

   El Hogar Materno-Infantil se ha mantenido siempre en uso y no se ha rehabilitado, por lo que conserva el aspecto acogedor con el que fue creado.
  Al ser un centro de trabajo hay que aprovechar cualquier gestión en alguna de sus dependencias para fijarse en las baldosas, zócalos, lámparas, cerámicas o puertas originales. Yo he tenido la suerte de entrar en algunos despachos gracias a la amabilidad de las personas que los ocupan que me permitieron ver y fotografiar el interior.   


   Hay un libro publicado por el Ayuntamiento de Gijón en 2013, "La protección social de la infancia en Gijón" de Ángel Mato Díaz, que describe lo que representó el Hogar Materno-Infantil. En él aparecen fotografías de los primeros años muy interesantes.

   Es uno de los edificios municipales con más encanto de Gijón. Debería conservarse como está.

martes, 4 de octubre de 2016

Edificio modernista en Corrida 33

    Aunque no se pueda considerar un ejemplo claro de modernismo, sí presenta elementos decorativos que lo son.
   En Corrida 33 se encuentra este inmueble de tres plantas cuyo color blanco y formas elegantes atraen la mirada. 
   Igual que la casa de al lado pertenece al arquitecto Mariano Marín Magallón, fue promovida por Pedro Alonso para viviendas y bajos comerciales y construida en 1903.

Corrida 33
    Las buhardillas, que normalmente están retranquedas, aparecen aquí junto a la barandilla superior integradas en la fachada.   
       La parte más ornamentada se concentra en el tercer piso. 

El tercer piso es el que reúne más decoración modernista
     Las cartelas de los entrepaños recuerdan blasones y van rodeadas de lazos y vegetales. A los lados, unos listones con grupos abigarrados de hojas y frutas. Los balcones se cubren con medias conchas. 


  
                             
    Dice Héctor Blanco en su libro sobre M. Magallón que los miradores son elementos en cuyo diseño este arquitecto llegó a ser un evidente maestro.
   Son de piedra, al contrario que la mayoría que son de madera o metal, y tienen adornos clásicos. En el conjunto de la fachada sobresalen notablemente.




   Cada una de las columnas de los miradores tiene un trabajo de cantería diferente. 



   Tanto en los miradores como en los balcones se distribuyen diferentes detalles ornamentales. Los capiteles de las columnas y las pilastras tienen volutas y guirnaldas que nos llevan al arte clásico, griego y romano. 

La rejería del balcón presenta dibujos modernistas con figuras de flores y frutas. Bajo la repisa hay varios adornos
Buhardilla con decoración vegetal
Balconada del primer piso 

Rejería de líneas modernista y adorno
vegetal de remate

Ménsula decorada de los miradores
Planta baja
        Quienes se paren a mirar, el edificio se lo merece, y no recuerden qué hubo en sus bajos comerciales antes que el banco, aquí va un recordatorio. A la derecha del portal estuvo Calzados Minerva, creo que hasta su rehabilitación y a la izquierda estuvo hace muchos años la Óptica Navarro, en la época en que en sus escaparates se exponía todo tipo de objetos de regalo y juguetes.  

       Para saber más sobre el arquitecto que nos dejó, entre otros, los edificios de Corrida 33 y 35, Cabrales 43  o el atlante del martillo de Capua se puede leer de Héctor Blanco "Gijón 1900: La arquitectura de Mariano Marín Magallón" .